4 de febrero de 2014

History Of Jazz #76 - Duke Ellington (I)

E - Ellington, Duke
East St. Louis Toodle-o
(29 de noviembre, 1926)
Black And Tan Fantasy
(7 de abril, 1927)
Braggin' In Brass
(3 de marzo, 1938)


Una curiosa aunque desconcertante excentricidad del jazz consiste en la manifiesta obsesión por los títulos nobiliarios y de Estado. Tanto Buddy Bolden como Freddie Keppard  y Joe Oliver recibieron en algún momento el sobrenombre de King, mientras que otras luminarias o simples músicos fueron conocidos tanto por sus admiradores como por sus  coetáneos como Duke, Count, Lady, Sir, Prince y Baron. Años más tarde, con el advenimiento de una sensibilidad menos eurocéntrica, casi cualquier dignidad -desde la de presidente hasta la de faraón-, fue considerada apta como sobrenombre en el jazz. De todas estas figuras, ninguna estuvo tan a la altura de la imagen de la nobleza como Duke Ellington.

Elegante, reservado pero no distante, con una expresión impecable hasta en sus evasivas, educado hasta la ostentación, elitista pese a sus tendencias populistas y dado siempre a los cumplidos, a las frases grandilocuentes y a las respuestas más mesuradas ante preguntas malintencionadas, Edward Kennedy Ellington ya habría sido todo un personaje aunque no hubiera tocado una sola nota de música.
Pero estas mismas cualidades que hicieron de Ellington un admirable modelo de conducta, plantean problemas a historiadores y biógrafos. Este joven de clase media que hizo de sí mismo un duque, tuvo idéntica maestría a la hora de reconstruir su biografía a la medida de sus aspiraciones y guardar celosamente su vida interior. Por mucho que se ahonde, seguiremos hallando en él al "duque": su personalidad individual queda sumida bajo la personalidad pública.

El hogar de Ellington contaba con dos pianos y, antes de cumplir diez años, Edward ya había recibido clases de un profesor de música local. Según todos los indicios, este primer contacto con el piano dejó poca huella en el niño quien, al llegar a la adolescencia, sintió interés en las artes plásticas. Asistió a un instituto de formación profesional, proyectando convertirse en dibujante publicitario. Si hubiera sido un alumno más esforzado, quizá nunca habría visto en la música nada más que una afición. Pero su interés por los estudios decayó, abandonándolos antes de terminarlos. Pese a sus limitaciones como pianista -reconoció que sólo sabía tocar tres o cuatro canciones en aquella época-, empezaron a surgir las oportunidades de tocar, primero con amigos pero muy pronto en forma remunerada.
Una sala de billar de Washington que solía frecuentar era el lugar de reunión de los pianistas de rag de la ciudad y Ellington no tardó en aprender lo mejor de los mejores de ellos, ni tampoco en sustituirles en diversos compromisos. Hacia esta misma época, fue invitado por el profesor Henry Grant a acudir a su casa para recibir clases particulares de armonía. También, su formación musical se vio favorecida por visitas furtivas a espectáculos de revista, en los que no sólo conoció ciertos estilos de música popular, sino también las habilidades de showman.

Su formación musical tenía varios frentes, pero el estilo de piano stride de Harlem le cautivó especialmente, estudiando los rollos de pianola de James P. Johnson, de quién se ganó el reconocimiento y el aliento cuando Ellington toco para él una de sus piezas que había aprendido nota por nota.
No obstante, la memorización de piezas desempeñó un papel reducido en su formación. Casi desde el principio, Ellington prefirió escribir sus propias composiciones y su entusiasmo por aprender música era máximo cuando tenía ocasión de aplicar sus modelos pedagógicos a sus propias canciones.
La posterior evolución de Ellington como compositor de jazz siguió este mismo patrón: prefería el aprendizaje práctico que resultaba de analizar partituras, asistir a clases o leer manuales de composición y armonía. El estudio formal que llevó a cabo tenía el único fin de cubrir sus necesidades prácticas como compositor y nunca fue un medio de asimilar la teoría abstracta.
Al igual que todos los grandes autodidactas, Ellington quizá aprendiese más lentamente que si hubiese seguido un régimen organizado adquiriendo, en último término, una comprensión mucho más profunda que la que le hubiese proporcionado cualquier libro de texto.

El liderazgo es un concepto relativo en un mundo tan libre como el jazz y los músicos de sus primeras formaciones se resistieron más de lo habitual a ser conducidos "desde arriba". Aun así, Ellington pronto empezó a demostrar el genio organizador y supervisor que lo haría destacar respecto a los demás, dando señas inequívocas de su asombroso talento para hallar a los hombres más idóneos para cada elemento de sus bandas.
En 1926 ya se podía vislumbrar en forma embrionaria el modelo que seguiría Ellington en el futuro. Si bien no podía permitirse contratar a solistas estrellas, lo compensaba incorporando a los artistas más personales que podía encontrar. El resultado fue una banda que tenía poco que ofrecer en cuanto a virtuosismo pero que rebosaba de carácter. Su propio estilo pianístico encajaba a la perfección en este enfoque. Pese a carecer de la fina ejecución de un Fats Waller, de la deslumbrante velocidad de un Art Tatum, del suave swing de un Count Basie o de la fascinante electricidad de un Earl Hines, el piano de Duke, lleno de giros sorprendentes y cambios inesperados, no tenía igual en variedad y exotismo. Esta preferencia por lo insólito se convertiría, a la larga, en la mejor tarjeta de presentación de la música de Ellington.

Con su grabación de "East St. Louis Toodle-o" de noviembre de 1926 hace su irrupción una concepción vibrante y original, que permite percibir el rumbo estilístico que tomaría su banda, mientras que "Black And Tan Fantasy", de abril del año siguiente, representa el siguiente estadio en la evolución de este nuevo sonido.
Una década más adelante en el tiempo, momento en el que el jazz comenzaba a convertirse en la música popular de Norteamérica, Ellington parecía especialmente decidido a transformar esta música en una forma de arte seria, aunque -paradójicamente-, no parecía ser en absoluto consciente de ello.
Lo asombroso de su música durante el apogeo de las big bands es que, al margen de los conflictos que pudiese haber entre las exigencias comerciales y las elevadas aspiraciones de su musa, estos apenas repercutieron en su trabajo. El genio de Ellington fue especialmente notable en esta capacidad -infrecuente en cualquier género, pero especialmente en el jazz- para alcanzar el máximo nivel artístico y al mismo tiempo seguir siendo un artista famoso en el mercado de masas.
En 1938, su banda dio a luz una serie de grabaciones clásicas, como "Stepping Into Swing Society" y "Riding On A Blue Note", las que presagiaron el creciente interés de Ellington en los arreglos de swing en tempo medio, otros de los sonidos característicos de la época. Las actuaciones vistuosísticas de extrema rapidez nunca habían desempeñado un gran papel en el repertorio de Ellington, pero su "Braggin' In Brass" creó un clásico del género, un impresionante arreglo soberbiamente ejecutado por la banda.
Pero estas incursiones en el swing puro, no impidieron a Ellington continuar desarrollando su estilo ambiental.


Duke Ellington And His Orchestra
Chronological Classics · 1924-1927

1 - Choo Choo (Gotta Hurry Home)
2 - Rainy Nights
3 - I'm Gonna Hang Around My Sugar
4 - Trombone Blues
5 - Georgia Grind
6 - Parlor Social Stomp
7 - (You've Got Those) Wanna-Go-Back-Again Blues
8 - If You Can't Hold the Man You Love
9 - Animal Crackers
10 - Li'l Farina
* 11 - East St. Louis Toodle-o *
12 - Birmingham Breakdown
13 - Immigration Blues
14 - The Creeper
15 - New Orleans Low-Down
16 - Song of the Cotton Field
17 - Birmingham Breakdown
18 - East St. Louis Toodle-o
19 - East St. Louis Toodle-o
20 - Hop Head
21 - Down in Our Alley Blues
* 22 - Black and Tan Fantasy *
23 - Soliloquy


Duke Ellington And His Orchestra
Chronological Classics · 1938

1 - Stepping Into Swing Society
2 - Prologue To Black And Tan Fantasy
3 - The New Black And Tan Fantasy
4 - Drummer's Delight
5 - If I Thought You Cared
6 - Have A Heart (Lost In Meditation)
7 - My Day
8 - Silvery Moon And Golden Sands
9 - Echoes Of Harlem
10 - Riding On A Blue Note
11 - Lost In Meditation
12 - The Gal From Joe's
13 - If You Were In My Place (What Would You Do)
14 - Scrounch
15 - I Let A Song Go Out Of My Heart
* 16 - Braggin' In Brass *
17 - Carnival In Caroline
18 - Jeep's Blues
19 - If You Were In My Place (What Would You Do)
20 - I Let A Song Go Out Of My Heart
21 - Rendezvous With Rhythm
22 - A Lesson In C
23 - Swingtime In Honolulu

10 comentarios:

  1. Duke Ellington - 1924-1927

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  2. Muchas gracias, Héctor. Cada post es una gozada y un regalo. Alberto.

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  3. Gracias Balbis, por cierto, en mi caso y desde navegador Firefox nunca he visto algún tipo de publicidad en tu blog, por lo que mencionabas hace unos días. Saludos

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    1. Gracias Kusbo por tu preocupación. Aparentemente se trató de un virus en mi máquina, pero ya está solucionado.
      Abrazo.

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  4. Gracias enormes! De Ellington nunca habrá bastante... Aún teniendo lo de Columbia -su periodo tardío (aunq maravilloso)-, estas grabaciones q nos ofreces son las q le definieron como artista... Como siempre gracias por seguir tan estupendamente la serie basada en Gioia. Saludos! Daniel

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  5. muchas gracias "señor blbs", un abrazo H.

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  6. Muchas gracias BLBS. Felicitgacines por un blog tan metódico que permite al que lo sigue tener una versión muy exacta de las diversas corrietes de la música que nació a principios del siglo pasado al igual que el tango y su evolución a través del tiempo.

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