21 de noviembre de 2009

El Blues y sus verdades



Oliver Nelson nació el 4 de junio de 1932 en San Luis (Missouri), en un entorno altamente influenciado por la música: su hermano era saxofonista y había tocado con Cootie Williams en los años 40, y su hermana cantaba y tocaba el piano. Nelson empezó sus estudios de piano a los de seis años, y los de saxo a los once años. Desde 1947, colaboró en diferentes bandas “de territorio” en San Luis, para, en 1950, pasar a formar parte durante un año de la Big Band de Louis Jordan, donde se encargaba de los arreglos y tocaba el saxo alto.
Tras realizar el servicio militar en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, volvió a Missouri y se dedicó al estudio de solfeo, composición y teoría musical en las Universidades de Washington y Lincoln, graduándose en 1958.
Tras la graduación, Nelson se trasladó a Nueva York, donde tocó con Erskine Hawkins y Wild Bill Davis, mientras trabajaba de arreglista en el Teatro Apollo de Harlem. También colaboró con la Louie Bellson Band en la Costa Oeste, y en ese mismo año empezó a grabar discos con grupos pequeños. Desde 1960 a 1961 tocó el saxo tenor con Quincy Jones, tanto en su gira americana como europea.

Después de seis álbumes como líder entre 1959 y 1961 (en los que contó con la colaboración de músicos de la talla de Kenny Dorham, Johnny Hammond Smith, Eric Dolphy, Roy Haynes, King Curtis y Jimmy Forrest) llegó su gran éxito al grabar el disco que le encumbró a la cima del jazz: "The Blues and the Abstract Truth” Para el sello Impulse!, que contiene la conocida "Stolen Moments". Este álbum le dio fama como compositor y músico, y son de esos que quedan registrados a fuego en la memoria.
Este, en particular, se me ha quedado fijado por dos razones:

Una: gracias a él conocí a un gran amigo, Manuel (hoy residente ilegal en Estados unidos). Lo escuchamos tantas veces que los surcos del vinilo prácticamente desaparecieron. La verdad (abstracta o no) fue cruel con él y nuestra cercanía: vendió su flauta (y otras pertenencias) y emigró. Nunca más lo vi. En un homenaje algo masoquista, dejé de escuchar "Stolen Moments" por muchos años. No sonó igual nunca más sin él y su instrumento siguiendo nota a nota el solo de Eric Dolphy.

Dos: el título ese de "El blues y la verdad abstracta" me llevaron (y me llevan aún) a buscar un significado más profundo que el simple título para un álbum.
En el libro El sello que Coltrane Impulsó. Impulse Records: la historia, su autor, Ashley Kahn, comenta que otra particularidad del sello impulse eran esos títulos , que siempre tenían algo de "aguda definición", sofisticada y poética que a la vez mostraban un orgullo subyacente por el género.
No me fue suficiente...
La búsqueda me llevó por sitios teológicos y filosóficos: De Descartes a Platón, De Ortega Y Gasset a Nietzsche, De Martín Heidegger a Julián Marías... Quizá algo más aprendí pero del título...nada.
El productor del disco Creed Taylor, que se sentía atraído por un aspecto inusual de la personalidad del saxofonista, dijo: "El título fue mío… Si el blues es una verdad, ¿por qué no añadir entonces "la verdad abstracta"? El artículo "el" estaba supuestamente allí: "El Blues". Era como si, y perdón por la expresión, nuestros hermanos blancos hubieran dejado caer el artículo "el". Una vez más, la idea funcionó".

Lo que más me sedujo fue algo de un tal a Antonio, en una página perdida de internet: "La verdad abstracta no tiene valor a menos que se encarne en los seres humanos que la representan, probando su disposición a morir por ella"
No se si Oliver Nelson con su saxo alto estuvo dispuesto a morir por esa verdad, pero a muchos, su espíritu plasmado en el disco "nos mató" para siempre.
El álbum es una exploración de la atmósfera y la estructura del blues. En este sentido, aunque no es jazz modal, puede ser visto como una continuación de la tendencia hacia una mayor simplicidad armónica y la sutileza que desarrolló Miles Davis en su “Kind Of Blue” de 1959.
Fue grabado en Febrero de 1961 y cuenta con un cartel de músicos notables: Freddie Hubbard en trompeta, Eric Dolphy en saxo alto y flauta (su última aparición en un álbum de Nelson a raíz de una serie de colaboraciones registradas para el Prestige), George Barrow en saxo barítono, Bill Evans en piano (su única aparición con Nelson), Paul Chambers en contrabajo y Roy Haynes en batería.

Tuvo dos carátulas. La que más me gusta:



La otra:



Los temas:
1 - Stolen Moments
2 - Hoe-Down
3 - Cascades
4 - Yearnin
5 - Butch y Butch
6 - Teenie's Blues

La música:

1 comentario:

  1. ¿"Perdón por la expresión"? ¿Y por qué la utilizas entonces, retardado?

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