30 de septiembre de 2016

Blue Note #35 - Andrew Hill

Andrew Hill
Point Of Departure

Hasta que llegamos  a “Dedication” la sesión destiló una completa felicidad. Pero entonces, una especie de melancolía se apoderó de nosotros. Hubo un momento después de que Kenny Tocase aquella parte con la sordina wah-wah en que dijo que se le habían saltado las lágrimas.
**Andrew Hill, notas originales, 1964**

Las cinco composiciones de este trascendental, aunque poco apreciado disco (excepto entre los entendidos), son obra del pianista de Chicago Andrew Hill: un coloso del piano bop y post bop. Se trata de un músico inmerso en la tradición de Monk, tal y como se puede inferir del título “New Monastery”, que puede traducirse como “Nuevo Monasterio”, y que hace referencia al apellido del pianista (“monje”); con todo, no es ningún copista ni un mero acólito: Hill tiene una fuerte voz propia y su música se merece llegar a un público más amplio. “Para mí, Monk es como el Ravel y Debussy en el sentido de que puso mucho de su personalidad en su música”, afirmó Hill, del cual puede decirse lo mismo, ya que su estilo es de una gran intensidad personal. Aunque su música se ha considerado vanguardista, esta clasificación parece quedarle pequeña en cierto modo a sus habilidades compositivas.

La estructura de “New Monastery” es un claro ejemplo del atractivo del disco. Uno tiene la sensación de que Hill, tras componer la pieza, dice a los demás músicos del grupo que sabe con exactitud hacia dónde se dirige la pieza y que se va a encargar de conducirlos hasta allí, que lo único que tienen que hacer es tejer sus frases entrelazadas y hacer magia.

En la anterior cita, Hill reconoce que la sesión cambió de rumbo al llegar a la quinta pieza. “Dedication” se tituló al principio “Cadaver” [sic], nombre que le va bien. La aridez, el vacío y la falta de alma que emanan del tema, intensificados por los breves silencios del piano de Hill, hacen de ella una pieza de singular intensidad. La primera sesión de Hill para Blue Note, en la que grabó junto a Joe Henderson, se había celebrado menos de seis meses antes que la de Point Of Departure; a esta le siguió otra con Hank Mobley antes de que Hill realizase su propio álbum, Black Fire, en noviembre de 1963, al cual le siguieron dos más: Smokestack y Judgement! Hill grabó cuatro discos enteros con sus propias composiciones en un intervalo de sólo cuatro meses: es un caso de creatividad desatada. Con todo, tuvo un efecto pernicioso a la hora de darse a conocer, ya que sus habilidades creativas y compositivas hicieron que su presencia como músico de acompañamiento fuese escasa, dado que prefería tocar su propia música.

Lado A
1 - Refuge
2 - New Monastery

Lado B
3 - Spectrum
4 - Flight 19
5 - Dedication 

Andrew Hill (piano), Kenny Dorham (trompeta), Eric Dolphy (saxo alto, flauta, clarinete bajo), Joe Henderson (saxo tenor), Richard Davis (contrabajo), Tony Williams (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 21 de Marzo de 1964

18 de septiembre de 2016

Blue Note #34 - Eric Dolphy

Eric Dolphy
Out To Lunch!

Me marcho a vivir una temporada a Europa. ¿Por qué? Porque allí consigo más trabajo al tocar mi propia música y porque cuando uno intenta hacer algo distinto en este país la gente lo critica.
**Eric Dolphy**

Grabado en febrero y con las notas redactadas poco después, este álbum se lanzó en pleno agosto de 1964. Por desgracia, Dolphy falleció en Berlín a finales de junio de 1964 a causa de una afección diabética no diagnosticada, por lo que, sin saberlo, estaba grabando su propio epitafio. Son pocos los artistas que han disfrutado de uno más inmediato o más certero. Dolphy, que había sido fiel a su mundo, salió de Estados Unidos para realizar una gira europea con Charles Mingus, tras la cual se dirigió a París para encontrarse con su novia. Mientras participaba en una actuación en Berlín, enfermó.

En este, su primer y único disco para Blue Note como líder, Dolphy destaca ante todo; además, lo que pudo haber sido hace que sean más conmovedores los logros de los que él dejó constancia. La primera pieza, titulada “Hat And Beard” (“Sombrero y Barba”), como homenaje a Monk, sirve de arranque increíble para el disco. La interacción entre el vibráfono de Hutcherson y un Anthony Williams de dieciocho años resulta fascinante, aunque, de nuevo, este es un adjetivo que se puede aplicar a cualquier aspecto de este disco.

Dolphy compuso todas las piezas de este disco, que destaca bastante de los anteriores, y no deja de ser una gran ironía que Dolphy muriera a los treinta y seis años, justo después de alcanzar su objetivo musical. Puede que su clarinete bajo en “Something Sweet, Something Tender” sea el punto álgido de todo el disco. Pero no nos confundamos: no es este un disco que se deje escuchar con facilidad, aunque una vez que uno se deja llevar por las imágenes musicales de Dolphy, todo se revela. Dolphy toca el saxofón alto en la cara 2 y, en mi opinión, es aquí desde donde comenzar a seguir su exploración del free jazz.

Con una maravillosa portada de Reid Miles, en la cual figura una de sus fotografías –imaginemos a Miles saliendo de su despacho a la hora de la comida, con un expediente para el diseño de la portada y el título del disco rondándole la cabeza y, de repente, sus ojos se fijan en el cartel ideal-, este disco se considera en la actualidad uno de los más importantes del free jazz que se hayan grabado, y no sólo (como algunos han sugerido) por la prematura muerte de Dolphy. Si uno lo deja pasar será bajo su propio riesgo.

1 - Hat And Beard
2 - Something Sweet, Something Tender
3 - Gazzelloni
4 - Out To Lunch
5 - Straight Up And Down
6 - Hat And Beard (alternate take)
7 - Something Sweet, Something Tender (alternate take)


Eric Dolphy (saxo alto, flauta, clarinete bajo), Freddie Hubbard (trompeta), Bobby Hutcherson (vibráfono), Richard Davis (contrabajo), Anthony Williams (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 25 de Febrero de 1964

3 de septiembre de 2016

Blue Note #33 - Lee Morgan

Lee Morgan
The Sidewinder

El estilo de Morgan ha cambiado; no se parece tanto al de Clifford Brown como hace unos tres años. Aunque ya por aquel entonces a Morgan se le consideraba la joven promesa de la trompeta jazz, ahora es más original.
**Down Beat, 22 de Octubre de 1964**

Lee Morgan debutó en el mundo del jazz con la big band de Dizzy Gillespie cuando sólo contaba dieciocho años. Esta sesión de grabación tuvo lugar siete años después, y el álbum que de ella salió demostró que, sin lugar a dudas, Morgan era uno de los mejores trompetistas de su generación. Las cinco piezas de este disco, su octavo con Blue Note, están compuestas por Morgan; además, la primera es un nuevo e indiscutible estándar del jazz.

“The Sidewinder” es muy pegadiza: una vez que se ha escuchado, no se olvida nunca. A pesar de ser la primera en el disco, fue la última que se grabó en la sesión; de hecho, la toma que se lanzó es la vigesimoquinta, por lo que hicieron falta unos cuantos intentos hasta que la concluyeron. Morgan compuso la pieza in situ, y su espontaneidad aporta una frescura que resuena a lo largo de los 10 minutos y 25 segundos que dura. Estamos ante el funky jazz de la batería de Billy Higgins, un habitual de Blue Note durante la década de 1960, y el bajo de Bob Cranshaw, los cuales se encargan de que la música tenga un ritmo incesante. La interpretación pianística de Harris (esa fue su segunda sesión con Blue Note; la primera tuvo lugar en 1956) adolece de cierta vacilación, aunque esta crítica es en realidad una nimiedad. A pesar de que “The Sidewinder” fue un hit de un grupo de un único éxito deberíamos admirarnos, pero es que todo el álbum es excepcional. Entre las demás piezas destacan “Totem Pole” y “Hocus Pocus”, aunque en realidad cada una tiene algo que le hace recomendable, incluido un gran tema, y justifica la enorme reputación de Morgan como compositor. Además, en cada uno de estos temas vemos a un Henderson con claras influencias de Sonny Rollins, que da lo mejor de sí.

Aunque no cabe duda de que el disco impresionara al crítico de Down Beat Harvey Pekar, este se abstuvo de alabarlo con desmesura al lanzarse y sólo le concedió tres estrellas y media de un máximo de cinco. El tiempo ha sido un juez mucho más benévolo con este disco, que se considera en la actualidad uno de los mejores de Blue Note. Cuando salió, Alfred Lion puso en circulación menos de cinco mil copias, pero no tardó en verse en la necesidad de reeditarlo una y otra vez. El LP, en parte gracias al éxito del single, llegó al Nº 25 de la lista de Billboard y se mantuvo más de un año entre los más vendidos. Una versión de “The Sidewinder” incluso llegó a la lista de singles de Billboard, acontecimiento casi inédito para Blue Note y para el jazz. Además, más de medio siglo después de esta primera sesión, el disco sigue atrayendo a nuevos devotos.

1 - The Sidewinder
2 - Totem Pole
3 - Gary's Notebook
4 - Boy, What A Night
5 - Hocus-Pocus
6 - Totem Pole (alternate take)

Lee Morgan (trompeta), Joe Henderson (saxo tenor), Barry Harris (piano), Bob Cranshaw (contrabajo), Billy Higgins (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 21 de Diciembre de 1963