29 de diciembre de 2016

Blue Note #48 - Larry Young

Larry Young
Unity

La combinación del organista Larry Young, el trompetista  Woody Shaw, el saxofonista tenor Joe Henderson y el baterista Elvin Jones harán de este disco una apuesta segura para los aficionados al jazz. Blue Note ha conseguido un sólido superventas.
**Billboard, 27 de Agosto de 1966** 

Lo que me atrapó la primera vez que escuché este disco fue la empatía –o la unidad– que se percibe entre Larry Young y Elvin Jones en particular. Se trata de la sección rítmica, pero la batería de Jones y el órgano tan elegante crean una unión perfecta, como un producto que saliera directamente de la mente. Young comentó lo siguiente en las notas: “A pesar de que todos los que se reunieron en la sesión eran bastante individualistas, tenían el mismo espíritu. Quedó claro desde el principio que todo encajaba”. Todo ello influyó para que Young decidiese titular el álbum Unity (“Unidad”).

Young no es el compositor, a pesar de lo que afirman los créditos del disco. Shaw aportó la mitad de los temas, mientras que Henderson compuso “If”, así como “Monk’s Dream” y “Softly As In A Morning Sunrise”, la melodía compuesta por Hammerstein y Romberg para la opereta de la década de 1920 denominada The New Moon. Para muchos la pieza más destacada es “Moontrane”, de Shaw, compuesta por el trompetista cuando sólo tenía dieciocho años, y dedicada, como su nombre lo indica, a John Coltrane. Los excelentes ciclos armónicos de la composición recuerdan a los trabajos más logrados de este.

Aunque todos los músicos rezuman talento, destaca ante todo el de Young, cuya aportación es inmensa; de hecho, no cabe duda de que Unity es su disco. “Monk’s Dream”, un diálogo que mantienen sólo la batería y el órgano, es una de las versiones más interesantes que se hayan hecho e una melodía de Monk; la original data de comienzos de la década de 1950, cuando el pianista estaba grabando con Prestige. El Hammond parece dar forma a la imaginación de Monk y girar envolviéndose alrededor de los oídos del oyente de una manera que aporta ideas frescas a una pieza muy conocida, algo que no debe subestimarse cuando se trata de una melodía de Monk.

Destaca el diseño de la portada de Reid Miles. Su talento se pone de manifiesto en esta sencilla pero perfectamente concebida portada, creada sin la ayuda de una fotografía de Wolff por una vez. Los cuatro puntos de color naranja que se encuentran dentro de la letra u son lo único que hace falta para transmitir la descripción que hizo Young de la sesión cuando dijo que “todo encajaba”.

1 - Zoltan
2 - Monk's Dream
3 - If
4 - The Moontrane
5 - Softly As In A Morning Sunrise
6 - Beyond All Limits
7 - If (alternate take1)
8 - If (alternate take 2)
9 - The Moontrane (alternate take)
10 - Beyond All Limits (alternate take)

Larry Young (óragano), Woody Shaw (trompeta), Joe Henderson (saxo tenor), Elvin Jones (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 10 de Noviembre de 1965

*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.

A todos los que llegaron por aquí, nuevos o viejos amigos.
A todos los que agradecieron o no las publicaciones.
A todos lo que contribuyeron o no para el blog.

*** Feliz 2017! ***


21 de diciembre de 2016

Blue Note #47 - Horace Silver

Horace Silver
The Cape Verdean Blues

Lo que de verdad hizo que me centrase en mis raíces fueron unas vacaciones que pasé en Río hace tres años junto al pianista brasileño Sergio Mendes. En la actualidad, la música folclórica africana me sirve en gran medida de inspiración.
**Horace Silver, Mayo de 1966**

Por toda una serie de razones, este disco de Silver es mucho más vanguardista que el anterior y tiene una consideración un poco inferior. Lo que no debería de ser así. Dada la incorporación del trompetista de veinte años Woody Shaw –que tocaba por primera vez con Blue Note– y de J. J. Johnson en la cara 2, existe en este trabajo una clara intención de explorar. En las notas originales, Silver revela que llevaba mucho tiempo queriendo trabajar con Johnson, cuya mención en el disco es una muestra de respeto que el pianista profesaba al trombonista.

Mientras que la canción que da título al disco podría haberse incluido sin problemas en Song For My Father, todas las demás tienen un tono muy distinto. El hermoso riff descendente que interpretan los vientos al comienzo de “The African Queen”, inspirada en una melodía popular de Costa de Marfil, es sencillamente hermoso: apasionado, sensual y caliente. Aunque puede que no sea tan conocida como “Song For My Father”, es exactamente igual de buena, sobre todo en el momento en el que el insistente Humphries produce un sonido que recuerda a los tambores parlantes de África Occidental. Una vez que Joe Henderson entra en materia y se abre camino para hacerse oír y que lo oigan todos, el tono se interrumpe antes de volver al calor del sol africano por cortesía de la lánguida trompeta de Woody Shaw.

La cara 2, que cuenta con Johnson como invitado, es más compleja en el aspecto musical y, por ello resulta marginalmente más agradable.

“Nutville” se abre con unos excelentes vientos que marcan el ritmo del tema y cuenta con excelentes solos por parte de los cuatro músicos principales. “Bonita” va adquiriendo intensidad y se beneficia de la sublime batería de Humphries, aunque es Johnson el que se lleva el gato al agua. A excepción de “Mo’ Joe”, de Henderson, todas las composiciones son de Silver, quien demuestra sus sublimes cualidades compositivas.

1 - The Cape Verdean Blues
2 - The African Queen
3 - Pretty Eyes
4 - Nutville
5 - Bonita
6 - Mo' Joe


Horace Silver (piano), Woody Shaw (trompeta), Joe Henderson (saxo tenor), J. J. Johnson (trombón), Bob Cranshaw (contrabajo), Roger Humphries (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 1 y 22 de Octubre de 1965

17 de diciembre de 2016

Blue Note #46 - Bobby Hutcherson

Bobby Hutcherson
Dialogue

A veces toco de ese modo y otras no; todo depende de con quien trabaje.
**Bobby Hutcherson a propósito de la vanguardia**

De las cinco piezas de este álbum, que constituyó el debut de un Hutcherson de veinticuatro años como líder de grupo, el pianista Andrew Hill compuso tres –“Catta”, “Les Noirs Marchant” y “Ghetto Lights” –, mientras que las otras dos las firmó Joe Chambers. Aunque estos son hechos indiscutibles, también lo es que estamos ante un disco colosal en el que se desarrollan ideas que ya se habían explorado en Out To Lunch, álbum de Eric Dolphy en el que habían participado Hutcherson, Hubbard y Davis el año anterior. Este es un disco en el que se fusionan con estilo la música de las marching bands, la latina, el bop y el blues.

Dialogue es un disco arriesgado en todos los sentidos, un auténtico puente entre el hard bop y la vanguardia. “Catta” es el perfecto inicio de disco y sirve para señalar desde el comienzo cuál es el rumbo que seguirá. Trompeta, vibráfono y flauta compiten por llamar la atención a la vez que llevan la emoción y la tensión auténticas a la interpretación. “Idle While” es una composición bastante impresionante del batería Joe Chambers, quien tenía veintidós años cuando la firmó. El título es un juego de palabras (idle while significa “a la espera mientras tanto”) con Idlewild, el aeropuerto principal de Nueva York, que había pasado a llamarse John F. Kennedy International justo un año antes de la grabación. Para muchos la mejor pieza del disco es la última, “Ghetto Lights”, donde se halla uno de los mejores solos blues de Hubbard.

En 1964, Hutcherson había resultado vencedor en una votación de los lectores de Down Beat, según la cual era el músico que merecía el mayor reconocimiento, por lo que este disco se lanzó en el momento justo y, además, no hay duda de que estuvo a la altura de las expectativas. De Dialogue se ha dicho que es “un clásico del post bop vanguardista”, afirmación que se debe casi con toda seguridad a la emocionante interpretación de Hubbard, Rivers y Hill. Aunque Hutcherson produjo después una serie de buenos discos, éste, definitivamente, representa la cima de su carrera.

1 - Catta
2 - Idle While
3 - Les Noirs Marchent
4 - Dialogue
5 - Ghetto Lights
6 - Jasper


Bobby Hutcherson (vibráfono y marimba), Freddie Hubbard (trompeta), Sam Rivers (saxos tenor y soprano, clarinete bajo y flauta), Andrew Hill (piano), Richard Davis (contrabajo), Joe Chambers (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 3 de Abril de 1965

15 de diciembre de 2016

Blue Note #45 - The Three Sounds

The Three Sounds
Out Of This World

Otro álbum que continúa con la serie de efectivas y rentables grabaciones pianísticas. Gene Harris vuelve a asumir las funciones de solista e instrumentista unificador.
**Billboard, Septiembre de 1962**

Éste fue el séptimo álbum que grabaron The Three Sounds para Blue Note desde su debut, en 1958, y el grupo demostró que tenía unas ventas constantes. Aunque a lo largo de un período de más de cuatro años el trío había grabado muchas piezas más, Lion, preocupado por la idea de saturar el mercado, postergó su lanzamiento. Aunque el melifluo sonido del grupo era muy popular entre gran parte de los aficionados que apreciaba la considerable sencillez de su jazz, con esta alineación recibieron una oferta musical más compleja de lo que tal vez consideraran.

Al igual que muchos otros álbumes del trío, este es una mezcla de composiciones de Gene Harris y versiones de estándares cuidadosamente seleccionadas; estas últimas se eligieron con criterio para eliminar la posible crítica que las tachase de refritos de antiguos y agotados clichés. Entre estas versiones destaca la que da título al álbum: una pieza de Harold Arlen y Johnny Mercer grabada originalmente por Jo Stafford. Se trata de un inusual tema con el que abrir un disco, aunque Harris lo transforma en algo muy especial. Aunque The Three Sounds ya habían hecho una versión de “Just In Time” cuando tocaron para Stanley Turrentine en la sesión para su disco Blue Hour, la pieza recibe un tratamiento muy distinto en este caso.

De todos los artistas de Blue Note, The Three Sounds fueron los que figuraron en más ocasiones entre los destacados de Billboard en la sección de jazz, tal vez debido en gran parte a que el trío encarnaba la idea que tenían de un grupo de jazz aquellos que no eran aficionados a esta música. Este “híbrido” se produjo debido a que su música pasaba por ser bastante accesible, aunque esto sólo sirvió para dañar su reputación entre algunos aficionados al jazz. Harris es un excelente pianista cuyas innovadoras ideas llevaron la música de The Three Sounds más allá de los confines del reducto tradicional de los tríos. Era evidente que Lion tenía ambiciones para el grupo: Blue Note editó veinticinco singles entre finales de la década de 1950 y mediados de 1960, aunque ninguno entró en las listas de Billboard.

Lado 1

1 - Girl Of My Dreams
2 - Out Of The Past
3 - Just In Time
4 - I'll Be Around

Lado 2

5 - My Silent Love
6 - Sanctified Sue
7 - Out Of This World
8 - You Make My Feel So Young


Gene Harris (piano), Andrew Simpkins (contrabajo), Bill Dowdy (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey; 4 de Febrero, 7 de Marzo y 8 de Marzo de 1962

10 de diciembre de 2016

Blue Note #44 - Herbie Hancock

Herbie Hancock
Maiden Voyage

Cuando estaba en el grupo de Miles, se nos permitía tocar lo que queríamos y dar forma a la música mediante los esfuerzos de todos y no según los dictámenes de Miles. Intento hacer lo mismo con mi grupo.
**Herbie Hancock**

La grabación de Maiden Voyage no fue tan sencilla como la de muchos de los discos de Blue Note, que a menudo era el resultado de permanecer durante un solo día en el estudio. Al finalizar el día, con independencia de qué hora fuera y de las tomas que hubieran hecho falta, se tenía el producto finalizado. Herbie ya había participado en una sesión en el estudio de Rudy Van Gelder seis días antes: en esta se habían grabado “Maiden Voyage”, “Little One” y “Dolphin’s Dance”, aunque aún faltaba algo. Para su segundo día en lugar de Stu Martin (que era el batería de Sonny Rollins) contaron con la presencia de Tony Williams, quien tocó en la versión final del disco.

El sucesor de Empyrean Isles es un disco totalmente distinto en cuanto a la forma y a la sensación que transmite, además de por la evidente inclusión del saxofonista tenor George Coleman, quien, al igual que la mayoría de los demás Había tocado con el grupo de Miles Davis durante los dos años anteriores. Al apartarse del hard bop del álbum de 1964, esta suave y melodiosa composición tiene toques de jazz de cámara, y se ha dicho de ella que es una “escultura sónica”. Pero no debemos pensar de ningún modo que por ello se trata de un disco menos emocionante: nos encontramos ante una innovadora exploración musical de primer orden. El tiempo que pasó Hancock con Miles Davis se pone de manifiesto en su forma de tocar, aunque no se trata ni por asomo de un mero pastiche de la música de éste último. Basta con escuchar el crescendo con el que se cierra “Survival Of The Fittest”: le debe más a Rajmáninov que a Miles Davis.

“Maiden Voyage”, que se denominaba “TV Jingle” hasta que Jean Hancock, hermana de Herbie, la rebautizó, establece el tono y el tema del álbum. Irónicamente, un tiempo después Fabergé empleó la canción para un anuncio de televisión. Se trata de una composición que han versionado muchos artistas, entre ellos Dianne Reeves, que grabó una interesante versión vocal en 1996, y el pianista Robert Glasper, quien incluyó su fabulosa interpretación en el disco In My Element, que lanzó Blue Note en 2007.

Aunque la cara 2 abre con la canción más experimental del álbum, esta refleja a la perfección su concepto clave: la evocación de “atmósferas oceánicas”.

Gracias a la diestra composición e igualmente diestra ejecución que lleva a cabo Hancock, “Dolphin’s Dance” es el otro clásico del disco. Es una pieza en la que se brindan sutiles cambios y giros tanto en la clave como en la interacción entre los solistas. Maiden Voyage es la perfección hecha disco.

1 - Maiden Voyage
2 - The Eye Of The Hurricane
3. Little One
4 - Survival Of The Fittest
5 - Dolphin Dance


Herbie Hancock (piano), George Coleman (saxo tenor), Freddie Hubbard (trompeta), Ron Carter (contrabajo), Tony Williams (batería

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 17 de Marzo de 1965

7 de diciembre de 2016

Blue Note #43 - Wayne Shorter

Wayne Shorter
Speak No Evil

Pensé en brumosos paisajes con flores silvestres y extrañas formas medio iluminadas: ese tipo de lugares en los que se gestan el folclore y las leyendas. Después, en la quema de brujas.
**Wayne Shorter a propósito de sus composiciones para Speak No Evil, 1965**

Aunque Shorter comenzó a grabar este disco a principios de noviembre, las tres piezas  que registró el grupo fueron rechazadas por distintos motivos, y cuando volvió a entrar en el estudio, en Nochebuena, Elvin Jones sustituyó a Bily Higgins en la batería. Jones había tocado en unas cuantas sesiones de Blue Note en la década de 1950, aunque en 1964 lo hizo con una mayor regularidad; el toque swing que aportó gracias a su experiencia con el grupo de Coltrane es esencial para este disco.

“Witch Hunt” abre el frenesí y la algarabía de Hubbard y Shorter, tras lo cual no tarda en abordar el tema de la pieza. La empatía entre los que fueran miembros de The Jazz Messengers es evidente, y la sensación que transmite es de una luminosidad mucho mayor que la del material que le sigue. “Fee-Fi-Fo-Fum” tiene un tono más oscuro y evoca el mundo sombrío y mítico en el que se inspiró Shorter al componer tanto esta pieza como las demás del disco.

El tema que da título al álbum es puro hard bop y se basa en la intensidad de Shorter en tono a los solos de Hubbard; al mismo tiempo, el piano de Hancock se tambalea al borde del vanguardismo. Se trata de una embriagadora mezcla que funciona muy bien y que sirve para justificar la enorme reputación que se ha ganado el disco con el paso del tiempo. A pesar de su originalidad, no llamó mucho la atención en el momento en que se lanzó: Shorter no gozó en su tiempo de la consideración que tendría en el futuro.

En una perfecta yuxtaposición con el tema que da título al disco, “Infant Eyes” es una composición que elaboró el saxofonista para su hija pequeña; la madre de esta y esposa Shorter es la mujer que figura en la imagen de la portada. A esta hermosa y tierna balada le sigue la fantástica “Wild Flower”, que constituye un lento pero intenso broche para el disco. Este parece contar con una estructura muy precisa y secciones definidas con claridad, y es evidente la elaboración de conjunto que Shorter llevó a cabo. Quizá esto explicara el abandono de la anterior sesión: puede que sencillamente no se lograsen satisfacer los estándares que Shorter quería para sí mismo y para su grupo.

1 - Witch Hunt
2 - Fee-Fi-Fo-Fum
3 - Dance Cadaverous
4 - Speak No Evil
5 - Infant Eyes
6 - Wild Flower
7 - Dance Cadaverous (alternate take)
8 - Witch Hunt (alternate take)
9 - Fee-Fi-Fo-Fum (alternate take)

Wayne Shorter (saxo tenor), Freddie Hubbard (trompeta), Herbie Hancock (piano), Ron Carter (contrabajo), Elvin Jones (batería)

Rudy Van Gelder Studios, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 24 de Diciembre de 1964

1 de diciembre de 2016

Blue Note #42 - Duke Pearson

Duke Pearson
Wahoo!

Se trata de un pianista lírico con un estilo atractivo que podría encajar tanto en el pop como en el jazz.
**Billboard, Marzo de 1960; reseña de Profile**

Duke Pearson se trasladó de Atlanta a Nueva York en 1959. Poco después de entablar amistad con Donald Byrd, debutó con Blue Note en el álbum del trompetista denominado Fuego. Menos de tres semanas después, el 25 de octubre, grabó Profile, su primer disco como líder; después, transcurrieron un par de meses hasta la sesión que sirvió de base para el que sería su siguiente disco, Tender Feelin’s. En los años siguientes grabó para la discográfica Jazztime antes de volver a Blue Note en 1964 con Wahoo!

Y menudo disco. Con cinco temas de Pearson y “Fly Little Bird Fly”, de Byrd, rezuma sofisticación hard bop por los cuatro costados. El disco se abre paso desde los primeros compases de “Amanda”, pieza que Pearson admitió haber compuesto para “una joven apasionada y ardiente”. Aunque la música es muy ceñida, respaldada en todo momento por el excelente piano de Pearson, aún existe el suficiente espacio como para que los vientos dejen ver el contenido de sus corazones con los solos.

Los sutiles, cambiantes y bien medidos arreglos de todos los temas resultan particularmente convincentes y hacen que este álbum sea tan especial. Y eso donde mejor se percibe es en la seductora pieza que da título al disco, donde la alineación estelar de vientos da lugar a un dulce y puro sonido, sobre todo por parte del trompetista Byrd, con quien Pearson había tocado como acompañante la primera vez que grabó para Blue Note.

Aunque Pearson no es un solista estrella como puede serlo Horace Silver, su punto fuerte radica en la capacidad de aunar músicos y material de distinta naturaleza para dar lugar a una música cohesionada y de un atractivo inagotable. Hay melodías intensas repartidas por todo el disco, y aun cuando Pearson no sea un artista de primera, toca de una forma soberbia en la breve y dulcísima “Farewell Machelle”. Con sólo un piano, un bajo y una batería, esta grabación es tan romántica como cualquiera de las que conforman el catálogo que publicó Blue Note en las décadas de 1950 y 1960.

1 - Amanda
2 - Bedouin
3 - Farewell Machelle
4 - Wahoo
5 - ESP (Extrasensory Perception)
6 - Fly Little Bird Fly

Duke Pearson (piano), Donald Byrd (trompeta), James Spaulding  (saxo alto y flauta), Joe Henderson (saxo tenor), Bob Cranshaw (contrabajo), Mickey Roker (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 24 de Noviembre de 1964

27 de noviembre de 2016

Blue Note #41 - Horace Silver

Horace Silver
Song For My Father

Papá tocaba el violín, la guitarra y la mandolina sólo de oído. Le encantaba la música tradicional de Cabo Verde… De vez en cuando organizaban fiestas de baile en la cocina los sábados por la noche. Ponían la mesa de la cocina en un rincón para que se pudiera bailar mejor, y papá y sus amigos se encargaban de la música con las antiguas canciones caboverdianas que tocaban y cantaban.
**Horace Silver**

Ya con la pieza funky que da título al disco uno puede hacerse una idea de cuánto se divertía todo el mundo en aquellas fiestas nocturnas que se celebraban en la casa de Silver en Connecticut. A miles de kilómetros del pequeño archipiélago portugués situado frente a la costa oriental de África, se reunían para rendir homenaje a la música de su tierra natal. Con todo, este tema no es sólo jazz fusionado con ritmos portugueses: Silver había visitado Brasil a comienzos de 1964, hecho que se hace patente en los ritmos bossa nova, que también se pueden encontrar en “Qué Pasa?”, la cual parece emular a la primera pieza.

He aquí lo que dijo Silver muchos años después: “Siempre me he propuesto hacer música que resistiese el paso del tiempo. En los rincones más íntimos de mi mente siempre me pregunto si aguantará veinte o treinta años. He intentado componer música que resultase sencilla de escuchar y de tocar. Y es una ardua tarea. Es fácil componer algo sencillo pero tonto, así como algo que tenga profundidad pero que sea demasiado complejo. Aunar sencillez y profundidad para mí es lo más difícil”.

Silver alcanzó su propósito con éste disco, desde el hard bop the “The Natives Are Restless Tonight” a la alegre melodía de Joe Henderson titulada “The Kicker”. En la única pieza que no compuso Silver hay un furibundo solo de batería de Roger Humphries, quien sólo tenía veinte años cuando se grabó. El título del último tema, “Lonely Woman” (“Mujer Solitaria”), resulta perfecto: Silver materializa con delicadeza esta idea con una hermosa melodía mientras refrena las notas para maximizar el efecto.

1 - Song For My Father
2 - The Natives Are Restless Tonight
3 - Calcutta Cutie
4 - Que Pasa?
5 - The Kicker
6 - Lonely Woman
7 - Sanctimonious Sam
8 - Que Pasa? (trio version)
9 - Sighin' And Cryin'
10 - Silver Treads Among My Soul

Horace Silver (piano); Carmel Jones, Blue Mitchell (trompetas); Joe Henderson, Junior Cook (saxos tenores); Teddy Smith, Gene Taylor (contrabajos); Roger Humphries, Roy Brooks (baterías)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 31 de Octubre de 1963, 28 de Enero de 1964 y 26 de Octubre de 1964

23 de noviembre de 2016

Blue Note #40 - Wayne Shorter

Wayne Shorter
Juju

En este disco busqué en mi interior con la idea de hallar formas de entretenerme. A la vez, intenté ahondar en el modo de expresar mi personalidad mediante la música.
**Wayne Shorter, 1964**

Wayne Shorter debutó con Blue Note en la grabación de Africaine, un disco de 1959, de Blue Note, de Art Blakey y The Jazz Messengers que se lanzó en 1960. A este le siguió toda una serie de discos del mismo grupo, así como colaboraciones con otros artistas, hasta que en abril de 1964 consiguió liderar su propia sesión, de la que saldría el disco Night Dreamer. Cuatro meses después, Shorter volvía a entrar en el estudio de Rudy Van Gelder para grabar una sesión en la que lideraría a los mismos músicos, excepto a Lee Morgan.

Mientras que Night Dreamer, con su estilo a lo Coltrane, prometía mucho, Juju ofreció a Shorter la posibilidad de lograr una mayor realización personal; hasta aquel momento, había trabajado, si bien de una forma sublime, a la sombra de otros. En las seis piezas, compuestas por Shorter, el músico va más allá de los límites establecidos; además, cuenta con el mejor swing de McCoy Tyner, sobre todo en “Deluge”, con lo que el disco es una absoluta delicia. Para Shorter, las líneas melódicas del bajo de Reggie Workman eran fundamentales para dar forma a lo que pretendía lograr en este disco, cosa que dejó clara con estas palabras: “Sin sus estructuras melódicas, mis piezas habrían parecido oscuras”.

Aunque en suma es un disco con un sonido mucho más ligero que el de Night Dreamer, no se puede decir de ningún modo que sea liviano. La introspección de Shorter da lugar a una música emotiva y reflexiva, sobre todo en la hermosa “House Of Jade”. La compleja “Mahjong” contiene algunas de las mejores interpretaciones de Shorter en el álbum, mientras que “Yes Or No” representa un debate interior: a la alegre sección que boga por el “yes” le sigue una más escéptica que encarna en “no” antes de volver al tono positivo del tema de apertura. En aquella época, Shorter atribuyó el tono más alegre y ligero del álbum al hecho de haber tocado con Miles Davis: “Desde que estuve con Miles, creo que mi forma de tocar se ha ido dirigiendo sin cesar hacia la expresión del lado más alegre de la vida”. Este disco trata, en definitiva, de la búsqueda musical de Shorter, de la que tenemos la suerte de poder participar.

1 - Juju
2 - Deluge
3 - House Of Jade
4 - Mahjong
5 - Yes Or No
6 - Twelve More Bars To Go
7 - Juju (alternate take)
8 - House Of Jade (alternate take)

Wayne Shorter (saxo tenor), McCoy Tyner (piano), Reggie Workman (contrabajo), Elvin Jones (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 3 de Agosto de 1964

12 de noviembre de 2016

Blue Note #39 - Anthony Williams

Anthony Williams
Life Time

Desde el viento al grito, todo aquello a lo que el universo ha dado vida tiene derecho a la misma y a insuflarle a esa vida todos los valores que pueda. Que estos cuenten con la aprobación de la mente humana o pueda verlos el ojo humano son cuestiones que quedan al margen de ese derecho.
**Lawrence Rutter, notas del LP original**

Tony Williams, aún llamado Anthony, no había cumplido veinte años cuando le propusieron que grabara Life Time, su primera colaboración como líder del grupo para Blue Note. Su primera sesión con la discográfica tuvo lugar unos dieciocho meses antes para la grabación de My Point Of View, de Herbie Hancock, y en el período entre ambas tocó en algunos de los más importantes de Blue Note.

Williams, vanguardista, es la antítesis de Art Blakey en cuanto a la forma de liderar un grupo, y este disco, compuesto en su totalidad por el primero, no se parece a nada de lo que había publicado Blue Note hasta aquel momento.

“Memory”, en la que Williams toca casi todo el espectro de la percusión –batería, timbales, bloques de madera, maracas y triángulo–, con algunas modestas incursiones por parte de Hancock y Hutcherson, es una jam libre, y tal vez lo que se podría esperar de la composición de un batería. El resto del disco es del todo distinto. A la inversa, “Barb’s Song To The Wizard”, que no cuenta con Williams, es sencillamente un dueto entre Hancock y Ron Carter, quienes por aquel entonces tocaban en la banda de Miles Davis con Williams.

En la suite que ocupa la primera cara entera tocan sobre todo Sam Rivers, con quien había trabajado Williams desde los trece años, y el batería. Pero no nos engañemos: se trata de música sin concesiones, y muchos no lo escucharán más que una vez, lo que no significa que exista ningún problema ni con la música ni con el oyente, pues se trata de arte.

1 - Two Pieces Of One: Red 
2 - Two Pieces Of One: Green
3 - Tomorrow Afternoon
4 - Memory
5 - Barb's Song To The Wizard

Anthony "Tony" Williams (batería, timbales, bloques de madera, maracas, triángulo); Sam Rivers (saxo tenor), Richard Davis, Gary Peacock, Ron Carter (contrabajos); Bobby Hutcherson (vibráfono, marimba); Herbie Hancock (piano)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 21 y 24 de Agosto de 1964

28 de octubre de 2016

Blue Note #38 - Herbie Hancock

Herbie Hancock
Empyrean Isles

Islas Empíreas, cuatro brillantes joyas más allá de los sueños del hombre (…). El mito y la leyenda cubren estas islas de misterio, pues son esquivas, y de ellas se dice que desaparecen ante la proximidad de los mortales ordinarios.
**Nora Kelly, notas del álbum original**

Grabado dos años antes del debut de Herbie en Blue Note, Takin’ Off –con un título muy apropiado, pues puede traducirse por “despegar” o “quitarse algo de encima”– representa un cambio radical en todos los sentidos. Junto con el que sería su sucesor, Maiden Voyage, este disco en realidad debe formar parte de la colección de cualquier aficionado al jazz. Tras haber grabado para la discográfica con Donald Byrd en 1961 cuando tenía veintiún años, y después de coquetear con las influencias latinas y una alineación tipo big band, Empyrean Isles supone el regreso de Herbie Hancock al hard bop en cierto sentido más serio. Como sucede en toda su obra, aquí hay un elemento que se escapa a las convenciones y que permite que el pianista vaya a contracorriente de las expectativas musicales.

En el momento en que se grabó este disco, Herbie tenía veinticuatro años, edad similar a la de los demás miembros del grupo: Hubbard tenía veintiséis; Carter, veintisiete, y Tony Williams sólo dieciocho. Es su espíritu aventurero el que hace que este disco sea tan alegre, pero no se trata únicamente de exuberancia juvenil: a pesar de la inexperiencia general de los músicos, dan una muestra de talento sin igual. Hancock, Carter y Williams ya habían tocado juntos en el grupo de Miles Davis, con lo que la empatía que había entre ellos puede advertirse en cada compás.

Las cuatro composiciones son obra de Herbie, y tanto “One Finger Snap” como “ Cantaloupe Island” se han convertido en clásicos. El grupo de Jazz Rap US3 sampleó esta última para una de sus composiciones. Con la primera pieza, Hubbard deja claro quién está al timón, y con su desorbitada corneta hace abundantes cabriolas sin dejar nunca de sonar melódico. Desde el paraíso del hard bop que es “One Finger Snap” a la adictiva “Cantaloupe Island”, el rango estilístico del grupo es notable: estamos ante material funky que se ha convertido en un estándar del jazz.

En “Oliloqui Valley”, Hubbard se adentra en los territorios de Miles Davis con una bella interpretación. La última pieza del disco, “The Egg”, es un experimento de catorce minutos en el que se unen el hard bop y el free jazz con el vibrante bajo de Carter y los redobles tipo música de desfile de Williams. Aunque para entrar en este tema hace falta un poco más de esfuerzo que en los demás, en realidad sirve para poner de relieve la aventura que debió de ser esta sesión realizada en pleno verano.

1 - One Finger Snap
2 - Oliloqui Valley
3 - Cantaloupe Island
4 - The Egg
5 - One Finger Snap (alternate take)
6 - Oliloqui Valley (alternate take)

Herbie Hancock (piano), Freddie Hubbard (corneta), Ron Carter (contrabajo), Tony Williams (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 4 de Junio de 1964

15 de octubre de 2016

Blue Note #37 - Art Blakey

Art Blakey & The Jazz Messengers
Free For All

The Messengers firman cuatro originales con la desenvoltura habitual del impulse de la batería y el liderazgo de Blakey… Se trata de un jazz muy representativo de la época.
**Billboard, Agosto de 1965**

Irresistible, apasionado, enérgico e intenso son adjetivos con los que bien pueden describirse este disco, que se grabó el día antes que The Beatles debutaran en el programa de televisión estadounidense de Ed Sullivan y alterasen su panorama musical para siempre. Aunque era el tercer año de la alineación de The Jazz Messengers, fue el último disco para Blue Note en el que formaría parte del grupo Freddie Hubbard, que ya había grabado varios discos en solitario con tanto para dicha discográfica como para Impulse!

La pieza que da título al disco, con una duración de once minutos y compuesta por Shorter, tiene un título perfecto, ya que hace referencia a la libertad de la que hace gala con un hard bop más intenso y arriesgado del que nunca antes hubieran grabado The Jazz Messengers. La primera sección de “Free For All” comienza con el piano de Cedar Walton antes de que la sección de metales entre con algunos de los riffs más elocuentes y elegantes del corpus del grupo. Tal y como sugiere el título, la composición es en realidad libre, aunque nunca deja de lado la estructura.

Grabado a comienzos de 1964, el álbum se publicó en agosto de 1965, y sus cuatro temas ayudaron a que se convirtiera en uno de los puntos álgidos de la historia discográfica de The Jazz Messengers. “The Core”, compuesto por Hubbard, es un tema destacable en el que cada músico ejecuta un solo guiado por la intensa batería de Blakey. Inspirado en el trabajo del Congreso para la Igualdad Racial (CORE: Congress of  Racial Equality), “The Core” se grabó justo tres meses antes del asesinato de John Fitzgerald Kennedy y durante el mismo mes en el que la Ley de Derechos Civiles entraba en el Senado estadounidense.

La bossa nova estaba muy de moda en aquella época, lo cual puede advertirse en “Pensativa”, pieza del pianista Clare Fischer, única delicada en un disco en el que todas las demás tenían fuerza. Citada por Herbie Hancock como una de sus primeras influencias, la composición de Fischer llegó a la sesión gracias a Hubbard, quien había escuchado cómo la interpretaba el pianista. “Pensativa” fue una de las piezas favoritas de Blakey durante años y se tocó con frecuencia en los directos; de hecho, en la grabación puede escucharse a Art gritando para infundir ánimo a los solistas. Free For All se grabó en una única sesión en la que el grupo también tuvo tiempo para grabar un par de canciones con el cantante de rhythm and blues Wellington Blakey –sobrino de Art–, aunque no se consideraron meritorias como para incluirse en el disco.

1 - Free For All
2 - Hammer Head
3 - The Core
4 - Pensativa
5 - Free For All (alternate take)

Art Blakey (batería), Freddie Hubbard (trompeta), Curtis Fuller (trombón), Wayne Shorter (saxo tenor), Cedar Walton (piano), Reggie Workman (contrabajo)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 10 de Febrero de 1964

8 de octubre de 2016

Blue Note #36 - Lee Morgan

Lee Morgan
Search For The New Land

Un buen programa de composiciones originales de Morgan. Morgan (trompeta) cuenata con el admirable apoyo de Wayne Shorter (saxo tenor), Grant Green (guitarra) y la sección rítmica. La pieza que da título al disco, “Mr. Kenyatta” y “Melancholee” son los tres puntos más fuertes.
**Billboard, 3 de Septiembre de 1966**

Grabado antes de que transcurriesen dos meses de The Sidewinder, este álbum cuenta con una alineación completamente distinta; de hecho, el único músico que toca en ambos discos es el batería Billy Higgins. Wayne Shorter se encargó del saxofón tenor; él y Morgan formaron parte de The Jazz Messengers en 1959 y siguieron tocando juntos hasta 1961, por lo que se conocían muy bien. Herbie Hancock también había tocado con Shorter en el grupo de Donald Byrd, aunque esta era la primera vez que el pianista entraba en un estudio con Morgan. Workman y Higgins habían grabado a menudo juntos, así con los demás músicos, por lo que esta sesión fue la típica de conjunto de Blue Note.

“Aunque siempre tocaba muchas notas, ahora tengo espacio y esas frases tan largas”. La declaración de Morgan que figura en las notas originales ofrece una sucinta descripción de “Search For The New Land”, la pieza de 15 minutos con la que abre la cara 1 del disco. A Morgan se le ha acusado de producir álbumes de tono formulista compuestos de un largo tema al principio, seguido de diversas “piezas olvidables basadas en los vientos”, como informó un crítico. Acaso sea ese el tipo de crítica formulista incapaz de apreciar cuán buenos son los discos de Morgan, y sobre todo este en particular.

Con Herbie Hancock al piano, este disco iba a tener a la fuerza una sonoridad muy distinta a The Sidewinder. Se trata de jazz exploratorio, jazz temático a una escala más grande que la del anterior álbum y, en mi opinión, una mejor pieza musical, a pesar del fabuloso tema “The Sidewinder”. Aunque la guitarra de Grant Green aporta una interesante dimensión, son Hancock y Shorter, además del líder de la sesión, los que llevan la música a otro nivel. Tanto “The Joker” como “Mr. Kenyatta” son sublimes; la primera cuenta con unos vientos fabulosos, mientras que Hancock lleva la voz cantante en la segunda. Esta última se extiende por todas partes dirigida en todo momento por el siempre innovador Morgan, y cuenta con una excelente interpretación guitarrística por parte de Green.

A pesar de que no tuvo ningún single que triunfase, el álbum llegó a las listas de los 150 más vendidos de Billboard, aunque el éxito de The Sidewinder lo relegó a un segundo plano.

1 - Search For The New Land
2 - The Joker
3 - Mr. Kenyatta
4- Melancholee
5 - Morgan The Pirate

Lee Morgan (trompeta), Wayne Shorter (saxo tenor), Herbie Hancock (piano), Grant Green (guitarra), Reggie Workman (contrabajo), Billy Higgins (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 15 de Febrero de 1964

30 de septiembre de 2016

Blue Note #35 - Andrew Hill

Andrew Hill
Point Of Departure

Hasta que llegamos  a “Dedication” la sesión destiló una completa felicidad. Pero entonces, una especie de melancolía se apoderó de nosotros. Hubo un momento después de que Kenny Tocase aquella parte con la sordina wah-wah en que dijo que se le habían saltado las lágrimas.
**Andrew Hill, notas originales, 1964**

Las cinco composiciones de este trascendental, aunque poco apreciado disco (excepto entre los entendidos), son obra del pianista de Chicago Andrew Hill: un coloso del piano bop y post bop. Se trata de un músico inmerso en la tradición de Monk, tal y como se puede inferir del título “New Monastery”, que puede traducirse como “Nuevo Monasterio”, y que hace referencia al apellido del pianista (“monje”); con todo, no es ningún copista ni un mero acólito: Hill tiene una fuerte voz propia y su música se merece llegar a un público más amplio. “Para mí, Monk es como el Ravel y Debussy en el sentido de que puso mucho de su personalidad en su música”, afirmó Hill, del cual puede decirse lo mismo, ya que su estilo es de una gran intensidad personal. Aunque su música se ha considerado vanguardista, esta clasificación parece quedarle pequeña en cierto modo a sus habilidades compositivas.

La estructura de “New Monastery” es un claro ejemplo del atractivo del disco. Uno tiene la sensación de que Hill, tras componer la pieza, dice a los demás músicos del grupo que sabe con exactitud hacia dónde se dirige la pieza y que se va a encargar de conducirlos hasta allí, que lo único que tienen que hacer es tejer sus frases entrelazadas y hacer magia.

En la anterior cita, Hill reconoce que la sesión cambió de rumbo al llegar a la quinta pieza. “Dedication” se tituló al principio “Cadaver” [sic], nombre que le va bien. La aridez, el vacío y la falta de alma que emanan del tema, intensificados por los breves silencios del piano de Hill, hacen de ella una pieza de singular intensidad. La primera sesión de Hill para Blue Note, en la que grabó junto a Joe Henderson, se había celebrado menos de seis meses antes que la de Point Of Departure; a esta le siguió otra con Hank Mobley antes de que Hill realizase su propio álbum, Black Fire, en noviembre de 1963, al cual le siguieron dos más: Smokestack y Judgement! Hill grabó cuatro discos enteros con sus propias composiciones en un intervalo de sólo cuatro meses: es un caso de creatividad desatada. Con todo, tuvo un efecto pernicioso a la hora de darse a conocer, ya que sus habilidades creativas y compositivas hicieron que su presencia como músico de acompañamiento fuese escasa, dado que prefería tocar su propia música.

Lado A
1 - Refuge
2 - New Monastery

Lado B
3 - Spectrum
4 - Flight 19
5 - Dedication 

Andrew Hill (piano), Kenny Dorham (trompeta), Eric Dolphy (saxo alto, flauta, clarinete bajo), Joe Henderson (saxo tenor), Richard Davis (contrabajo), Tony Williams (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 21 de Marzo de 1964

18 de septiembre de 2016

Blue Note #34 - Eric Dolphy

Eric Dolphy
Out To Lunch!

Me marcho a vivir una temporada a Europa. ¿Por qué? Porque allí consigo más trabajo al tocar mi propia música y porque cuando uno intenta hacer algo distinto en este país la gente lo critica.
**Eric Dolphy**

Grabado en febrero y con las notas redactadas poco después, este álbum se lanzó en pleno agosto de 1964. Por desgracia, Dolphy falleció en Berlín a finales de junio de 1964 a causa de una afección diabética no diagnosticada, por lo que, sin saberlo, estaba grabando su propio epitafio. Son pocos los artistas que han disfrutado de uno más inmediato o más certero. Dolphy, que había sido fiel a su mundo, salió de Estados Unidos para realizar una gira europea con Charles Mingus, tras la cual se dirigió a París para encontrarse con su novia. Mientras participaba en una actuación en Berlín, enfermó.

En este, su primer y único disco para Blue Note como líder, Dolphy destaca ante todo; además, lo que pudo haber sido hace que sean más conmovedores los logros de los que él dejó constancia. La primera pieza, titulada “Hat And Beard” (“Sombrero y Barba”), como homenaje a Monk, sirve de arranque increíble para el disco. La interacción entre el vibráfono de Hutcherson y un Anthony Williams de dieciocho años resulta fascinante, aunque, de nuevo, este es un adjetivo que se puede aplicar a cualquier aspecto de este disco.

Dolphy compuso todas las piezas de este disco, que destaca bastante de los anteriores, y no deja de ser una gran ironía que Dolphy muriera a los treinta y seis años, justo después de alcanzar su objetivo musical. Puede que su clarinete bajo en “Something Sweet, Something Tender” sea el punto álgido de todo el disco. Pero no nos confundamos: no es este un disco que se deje escuchar con facilidad, aunque una vez que uno se deja llevar por las imágenes musicales de Dolphy, todo se revela. Dolphy toca el saxofón alto en la cara 2 y, en mi opinión, es aquí desde donde comenzar a seguir su exploración del free jazz.

Con una maravillosa portada de Reid Miles, en la cual figura una de sus fotografías –imaginemos a Miles saliendo de su despacho a la hora de la comida, con un expediente para el diseño de la portada y el título del disco rondándole la cabeza y, de repente, sus ojos se fijan en el cartel ideal-, este disco se considera en la actualidad uno de los más importantes del free jazz que se hayan grabado, y no sólo (como algunos han sugerido) por la prematura muerte de Dolphy. Si uno lo deja pasar será bajo su propio riesgo.

1 - Hat And Beard
2 - Something Sweet, Something Tender
3 - Gazzelloni
4 - Out To Lunch
5 - Straight Up And Down
6 - Hat And Beard (alternate take)
7 - Something Sweet, Something Tender (alternate take)


Eric Dolphy (saxo alto, flauta, clarinete bajo), Freddie Hubbard (trompeta), Bobby Hutcherson (vibráfono), Richard Davis (contrabajo), Anthony Williams (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 25 de Febrero de 1964

3 de septiembre de 2016

Blue Note #33 - Lee Morgan

Lee Morgan
The Sidewinder

El estilo de Morgan ha cambiado; no se parece tanto al de Clifford Brown como hace unos tres años. Aunque ya por aquel entonces a Morgan se le consideraba la joven promesa de la trompeta jazz, ahora es más original.
**Down Beat, 22 de Octubre de 1964**

Lee Morgan debutó en el mundo del jazz con la big band de Dizzy Gillespie cuando sólo contaba dieciocho años. Esta sesión de grabación tuvo lugar siete años después, y el álbum que de ella salió demostró que, sin lugar a dudas, Morgan era uno de los mejores trompetistas de su generación. Las cinco piezas de este disco, su octavo con Blue Note, están compuestas por Morgan; además, la primera es un nuevo e indiscutible estándar del jazz.

“The Sidewinder” es muy pegadiza: una vez que se ha escuchado, no se olvida nunca. A pesar de ser la primera en el disco, fue la última que se grabó en la sesión; de hecho, la toma que se lanzó es la vigesimoquinta, por lo que hicieron falta unos cuantos intentos hasta que la concluyeron. Morgan compuso la pieza in situ, y su espontaneidad aporta una frescura que resuena a lo largo de los 10 minutos y 25 segundos que dura. Estamos ante el funky jazz de la batería de Billy Higgins, un habitual de Blue Note durante la década de 1960, y el bajo de Bob Cranshaw, los cuales se encargan de que la música tenga un ritmo incesante. La interpretación pianística de Harris (esa fue su segunda sesión con Blue Note; la primera tuvo lugar en 1956) adolece de cierta vacilación, aunque esta crítica es en realidad una nimiedad. A pesar de que “The Sidewinder” fue un hit de un grupo de un único éxito deberíamos admirarnos, pero es que todo el álbum es excepcional. Entre las demás piezas destacan “Totem Pole” y “Hocus Pocus”, aunque en realidad cada una tiene algo que le hace recomendable, incluido un gran tema, y justifica la enorme reputación de Morgan como compositor. Además, en cada uno de estos temas vemos a un Henderson con claras influencias de Sonny Rollins, que da lo mejor de sí.

Aunque no cabe duda de que el disco impresionara al crítico de Down Beat Harvey Pekar, este se abstuvo de alabarlo con desmesura al lanzarse y sólo le concedió tres estrellas y media de un máximo de cinco. El tiempo ha sido un juez mucho más benévolo con este disco, que se considera en la actualidad uno de los mejores de Blue Note. Cuando salió, Alfred Lion puso en circulación menos de cinco mil copias, pero no tardó en verse en la necesidad de reeditarlo una y otra vez. El LP, en parte gracias al éxito del single, llegó al Nº 25 de la lista de Billboard y se mantuvo más de un año entre los más vendidos. Una versión de “The Sidewinder” incluso llegó a la lista de singles de Billboard, acontecimiento casi inédito para Blue Note y para el jazz. Además, más de medio siglo después de esta primera sesión, el disco sigue atrayendo a nuevos devotos.

1 - The Sidewinder
2 - Totem Pole
3 - Gary's Notebook
4 - Boy, What A Night
5 - Hocus-Pocus
6 - Totem Pole (alternate take)

Lee Morgan (trompeta), Joe Henderson (saxo tenor), Barry Harris (piano), Bob Cranshaw (contrabajo), Billy Higgins (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 21 de Diciembre de 1963

29 de agosto de 2016

Blue Note #Extra - Adiós al maestro

Rudy o el fin del sonido perfecto

¿Puede un ingeniero de grabación cambiar el curso de la historia? La respuesta tiene un nombre: Rudy Van Gelder. “Hay algo que llamo el toque Van Gelder”, explicaba Freddie Hubbard. “Para mí, ese toque es la definición perfecta de cómo debe sonar un disco de jazz”. Responsable indirecto, o no tan indirecto, de más de un centenar de obras maestras, el primus inter pares entre los ingenieros de grabación de la historia del jazz falleció, a los 91 años de edad.
La infausta noticia me sorprendió fuera del país y lejos de la posibilidad de actualizar el blog. Por ello, aunque con cierto retraso -en estos tiempos de noticias vertiginosas-, he aquí una necesaria y obligada entrada extra de la serie Blue Note / Quintaesencia en su memoria, desde una selección de grabaciones elegidas por él mismo.

Había nacido un 2 de noviembre de 1924 en Jersey City, Nueva York. Una existencia anodina como estudiante de optometría: nada noticiable. La vida del preadolescente Rudolph va a dar un giro radical el día en que acuda a un estudio radiofónico junto a un grupo de amigos. El joven cae de rodillas delante de la mesa de mezclas. “Esto es lo que quiero ser”, se dice. Dicho y hecho, por 2 dólares y 98 centavos adquiere un aparato de grabación casero y convierte la sala de estar de sus padres en lo que más tarde va a ser conocido como “el legendario Estudio Hackensack”. Van Gelder -lo que hoy llamaríamos un gafapasta con iniciativa- comienza grabando a los amigos y vecinos, algún músico aficionado… pronto, empiezan a llegarle los pedidos desde Nueva York.
Zoot Sims, Phil Urso o Lennie Tristano solicitan sus servicios. Visto lo visto, los padres de la criatura se deciden a abrir una entrada directa desde la calle a su dormitorio con ánimo de no interferir en las grabaciones. La criatura, por lo demás, aún no ha dado el salto: optometrista de día, ingeniero de grabación por las noches. Hasta que una de sus grabaciones cae en manos de Alfred Lion, el cofundador y copropietario de Blue Note Records, en lo que será el comienzo de una vieja amistad y la excusa que el más jazzístico de los optometristas del estado de Nueva York utilizará para emanciparse definitivamente. Tres años más tarde -en 1959-, Van Gelder inaugura su propio estudio de grabación en medio de un bosque, a unos 20 minutos en coche del centro de Manhattan. Todo cuanto contiene el edificio con forma de iglesia ha sido meticulosamente diseñado por el escurridizo y enigmático genio de los botones. Englewood Cliffs –todavía en uso- va a ser su santuario. Van Gelder en persona se encarga de la disposición de las sillas, la decoración y la iluminación, o su ausencia, dependiendo del mood. Busca la complicidad con el artista, que se sienta como en casa, o el club. “Uno iba a grabar con Van Gelder”, sigue Hubbard, “y era como asistir a una representación teatral”.

Es el toque Van Gelder: meticuloso hasta la exasperación, pero deslumbrante, en los resultados. Nadie, sino él, puede posar sus dedos sobre su colección de micrófonos Neumann U-47 fabricados en Alemania (pero, incluso él, debe utilizar guantes de cirujano). Y no solo eso: también ha borrado las marcas del equipo, “por si acaso”, especifica el interesado, sin especificar mucho. Lo que cuenta, en última instancia, es el resultado. Y este no puede ser más elocuente. Discos como A Love Supreme, de John Coltrane, Walkin', de Miles Davis, y Song for my Father, de Horace Silver, pero también Yesterday You Said Tomorrow, de Christian Scott, grabados para los más diversos sellos, llevan la firma indeleble del genial y exasperante ingeniero de grabación. Es el sonido Van Gelder; un sonido duro, no exactamente dinámico, pero sí intenso, cálido, adaptable al artista según sus características. Para muchos, el sonido del Jazz. Con mayúsculas. *Chema García Martinez*


Blue Note
Perfect Takes

1 - Four In One - Thelonious Monk
2 - Budo - Miles Davis
3 - Remember - Hank Mobley
4 - Arietis - Freddie Hubbard
5 - Midnight Blue - Kenny Burrell
6 - Mode For Joe - Joe Henderson
7 - Christo Redentor - Donald Byrd
8 - Footprints - Wayne Shorter
9 - Moon River - Arty Blaker
10 - See See Rider - Jimmy Smith

19 de agosto de 2016

Blue Note #32 - Grant Green

Grant Green
Idle Moments

No suelo escuchar muchos guitarristas, sólo a cornetistas. Creo que me han influido mucho más estos últimos que los guitarristas. Solía pasarme la noche entera copiando solos de Charlie Parker nota por nota.
**Grant Green, 1961**

La primera pieza, “Idle Moments”, es uno de aquellos felices accidentes que tienen lugar en el estudio y, como tal, supone uno de los momentos más destacados de todas las grabaciones que realizó Blue Note a mediados de la década de 1960. Green tocó treinta y dos compases en lugar de dieciséis en el primer segmento del tema, y todos los demás solistas siguieron su ejemplo, por lo que la primera toma acabó por tener una duración de más de quince minutos. Alfred Lion quería que la pieza durase la mitad, por lo que volvieron a grabarla con solos de dieciséis compases. Ninguna de las posteriores tomas podía compararse a la versión larga y, cuando llegaron a la decimocuarta, volvieron al esquema de los treinta compases y se forjó una obra maestra.

Puede que este disco no marcase el nacimiento de lo cool, aunque no cabe duda de que fue su encarnación. Es, a su vez, un álbum de una enorme diversidad, lo que puede apreciarse en la emotiva sensualidad de la primera pieza, en el estilo swing de “Jean De Fleur”, firmada por Green, o la versión de “Dajango”, de John Lewis, que sirve a Green para tocar los licks que hacen que la guitarra jazzística suene tan bien. Por último, con “Nomad”, de Pearson, el disco se adentra en territorios del bop más convencionales con unas formas magistrales por parte de Henderson; con todo, incluso el solo de este se ve superado por Green, que se saca del archivo uno que estaba en la sección de “brillantes”. Aquellos a los que les encante este disco deberían escuchar Street Of Dreams, que se grabó un año después.

Así, cabe preguntarse por qué el talento de Grant Green no es tan conocido como el de muchos de sus coetáneos. Participó en su primera sesión con Blue Note en 1960 cuando tenía veinticinco años. Llegó a grabar veintinueve discos para la discográfica, de los cuales casi la tercera parte se publicó en fechas recientes a las correspondientes grabaciones, mientras que los demás vieron luz tras la muerte del músico, que tuvo lugar en 1979. El propio Lion quedó tan impresionado que le concedió a Green una sesión como líder sin la habitual insistencia en hacer que tocase primero como músico de acompañamiento.

Con el paso del tiempo, la reputación de Green ha aumentado, en parte gracias a la influencia que ha ejercido en el acid jazz: grupos tales como A Tibe Called Quest han sampleado sus temas.

1 - Idle Moments
2 - Jean De Fleur
3 - Django
4 - Nomad
5 - Jean De Fleur (alternate version)
6 - Django (alternate version)

Grant Green (guitarra), Joe Henderson (saxo tenor), Bobby Hutcherson (vibráfono), Duke Pearson (piano), Bob Cranshaw (contrabajo), Al Harewood (batería)

 Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 4 y 15 de Noviembre de 1963

10 de agosto de 2016

Blue Note #31 - Grachan Moncur III

Grachan Moncur III
Evolution

Esta es una colección provocativa, tanto por la promesa que encierra como por la propia música. Estos músicos se la juegan para abrir nuevos y arriesgados caminos.
**Pete Welding, Down Beat, Septiembre de 1964**

Además del debut del trombonista de veintiséis años como líder, Evolution es uno de los mejores discos de vanguardia lanzados por Blue Note. Moncur participó en una gira con Ray Charles tras abandonar la educación secundaria y antes de unirse al grupo de Art Farmer y Benny Golson para, después, unirse a Sonny Rollins. Comenzó a destacar con su participación con Jackie McLean en los discos del saxofonista One Step Beyond y Destination… Out!, ambos para Blue Note.

Grabado el dìa antes del asesinato de John Fitzgerald Kennedy, y con la colaboración de McLean, Evolution marcó la pauta del jazz atmosférico. La primera pieza, “Air Raid”, determina el tono general del álbum. Al igual que los otros tres temas, su estructura es la propia de un miniconcierto. Con el diestro fondo construido por el vibráfono, el bajo y la batería, cada uno de los vientos toca su propia parte antes de unirse para rematar la pieza. La destreza musical con la que interpretan es precisa y definida; de lo contrario, este disco podría haber degenerado hasta convertirse en esa suerte de caos vanguardista que da al jazz mala fama. El disciplinado enfoque se hace evidente en la pieza que da título al disco y que tiene ciertos tintes orientales: respaldado por la batería y el bajo, el austero vibráfono suena como el tañido de una campana de funeral. La segunda cara se abre con “The Coaster”, que presenta un tema recurrente y un alegre y animado blues que hace que los doce minutos que dura transcurran sin que nos demos cuenta.

“Monk In Wonderland” captó la “agria y epigramática sensación” de la obra de Thelonious, tal como señaló Pete Welding en Down Beat. El título (traducible por “Monk en el País de las Maravillas”) queda perfecto, aunque más perfecta es aún su ejecución. Down Beat también acertó respecto a la promesa del disco en su totalidad como colección, y no deja de ser lamentable que Moncur no tuviera otra oportunidad de volver a grabar como líder.

1 - Air Raid
2 - Evolution
3 - The Coaster
4 - Monk In Wonderland


Grachan Moncur III (trombón), Lee Morgan (trompeta), Jackie McLean (saxo alto), Bobby Hutcherson (vibráfono), Bob Cranshaw (contrabajo, Tony Williams (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 21 de Noviembre de 1963

5 de agosto de 2016

Blue Note #30 - Dexter Gordon

Dexter Gordon
Our Man In Paris

Me gusta “nuestro hombre” (Our Man) y, sobre todo, el título: ¡¡muy moderno!! Me han dicho que Willis Conover lo emitió entero en Voice Of America el pasado lunes.
**Carta de Dexter Gordon a Francis Wolff, 17 de Enero de 1964**

La primera grabación de Dexter Gordon tras llegar a Europa a finales del verano de 1962 tuvo lugar en los CBS Studios de la capital francesa. Con el fin de supervisar la grabación, Francis Wolff viajó hasta París en abril de 1963; las sesiones comenzaron en torno a las 15:45 y se dieron por concluidas a las 21:00 horas. Puede que el título sea en cierto sentido deudor de la novela de Graham Greene “Our Man In Havana” (“Nuestro Hombe En La Habana”), que cuenta con una adaptación cinematográfica.

Bud Powell se había trasladado a París en 1959, fecha en la que Kenny Clarke también vivía en dicha ciudad, y ambos se reunieron con el bajista Pierre Michelot. Los tres músicos, que se hacían llamar Les Trois Patrons (“Los Tres Jefes”), solían tocar juntos, lo que en el álbum se hace perceptible gracias a una sensación de unión real.

“A Night In Tunisia” es una de las mejores interpretaciones que jamás haya realizado Dexter, sobre todo si se tiene en cuenta que fue la primera y única toma del estándar con el que Powell estaba tan familiarizado. Concebido originalmente como un disco de composiciones nuevas, Powell insistió en tocar estándares, y su intransigencia hizo que Dexter se sintiera “en cierto sentido arrastrado”, según afirmó Wolff en una carta que escribió al día siguiente a Alfred Lion. “Tocamos estándares –dijo-; las piezas de Dexter no eran muy buenas; además, a Bud le cuesta mucho aprender temas nuevos”. En esta cartra, Wolff también admitió que las sesiones resultaban complicadas, aunque le aseguró a su socio que la forma de tocar de Dexter era magnífica hasta el último momento de cada sesión, en el que “se sentía un poco cansado”, a lo que añadió lo siguiente: “Bud estaba en buena forma y tocaba muy bien”.

En realidad se trata de un LP fabuloso en el que cada pieza ofrece distintas tonalidades del saxofón tenor de Gordon, desde la lírica y apasionada “Stairway To The Stars” a la animada “Scrapple From The Apple”. La interpretación de Bud Powell en “Willow Weep For Me” dio en el clavo al añadir la sensación de novedad a un tema que ya entonces se había grabado muchas veces. El disco, que obtuvo una calificación de cuatro estrellas en Billboard en la época en la que se publicó, se ha ganado el reconocimiento de ser una de las joyas tanto de la obra de Dexter Gordon como del canon del saxofón tenor.

1 - Scrapple From The Apple
2 - Willow Weep For Me
3 - Broadway
4 - Stairway To The Stars
5 - A Night In Tunisia
6 - Our Love Is Here To Stay
7 - Like Someone In Love

Dexter Gordon (saxo tenor), Bud Powell (piano), Pierre Michelot (contrabajo), Kenny Clarke (batería)

 CBS Studios, París, 23 de Mayo de 1963

29 de julio de 2016

Blue Note #29 - Joe Henderson

Joe Henderson
Page One

Un muy impresionante primer LP de este joven saxofonista tenor de Lima, Ohio. Aunque es evidente que este músico ha escuchado a John Coltrane, sus concepciones son más resueltas y tiene un sentido estructural y compositivo más cohesionado. Algunas de las mejores piezas son “Blue Bossa”, “Homestretch” y “Recorda-Me”
**Billboard, 26 de Octubre de 1963**

El debut de Joe Henderson como líder de grupo se grabó dos meses después de su primera sesión con Blue Note, que se celebró en Abril de 1963 para el disco Una Mas, de Kenny Dorham, y no mucho después el saxofonista tenor tuvo que abandonar la música para servir al ejército estadounidense. El trompetista, que por aquel entonces se movía en el centro de la escena del jazz neoyorquino, le devolvió el favor al tocar en el espectacular disco de Henderson, uno de los mejores que lanzó Blue Note a comienzos de la década de 1960 y, para muchos, un clásico del hard bop.

Desde los primeros compases de “Blue Bossa”, de Dorham, se pone de manifiesto que nos encontramos ante un disco especial, y la seguridad con la que Tyner lleva el piano tiene la fuerza de arrastrar. Sin embargo, son los solos de Henderson lo que más destaca: resulta difícil creer que este sea su debut, ya que toca con gran fluidez y confianza. Antes de esta fecha, Tyner había tocado en tres de los discos de Freddie Hubbard para Blue Records y, como lo señala Dorham en las notas del disco original, era “probablemente uno de los mejores jóvenes pianistas del jazz”. Aunque Tyner tenía veintitrés años cuando tocó en este disco, ya había realizado dos sesiones para Impulse!, y un día después de grabar Page One ya estaba de vuelta en el estudio de Van Gelder para comenzar a trabajar en el que sería su tercer álbum. Toda esta actividad discográfica repercutió en la omisión del nombre de McCoy Tyner en la portada, ya que al saxofonista le preocupaba que se incumpliera su contrato con una discográfica rival.

Además del tema de apertura, Dorham también compuso “La Mesha”, mientras que Henderson firmó las otras cuatro piezas, que son excelentes, aunque en especial “Recorda-Me”, la cual se ha convertido en una especie de estándar con el paso de los años. El último tema del disco, “Out Of The Night”, que también es sublime, sirve para coronar un convincente debut que legitima la pregunta acerca de si es el mejor disco que grabó Henderson para Blue Note.

1 - Blue Bossa
2 - Le Mesha
3 - Homestretch
4 - Recorda Me
5 - Jinrikisha
6 - Out Of The Night

Joe Henderson (saxo tenor), Kenny Dorham (trompeta), McCoy Tyner (piano), Butch Warren (contrabajo), Pete La Roca (batería)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 3 de Junio de 1963

23 de julio de 2016

Blue Note #28 - Donald Byrd


Donald Byrd
A New Perspective

Debido a mis propias experiencias, siempre he querido componer un álbum entero de piezas de tipo espiritual. Lo más acertado que se puede decir respecto a lo que intentamos hacer es que es un himnario moderno
**Donald Byrd, 1963**

Este disco parte de la nada y, a decir verdad, el coro de góspel da pocas indicaciones de hacia dónde nos conduce la música. No obstante, en cuanto entra la banda, uno desea ir allí donde lo lleve.
Como elegía a los padres de Byrd, se trata de un álbum espiritual. Cuando el trompetista Clifford Brown murió en Junio de 1956, con sólo veinticinco años de edad, Byrd asistió a su funeral, tras lo cual escribió lo siguiente: “El respeto, el honor y la admiración no se reducen ni mueren con el funeral. En todo caso, aumentan. Nada se pierde en cuanto al amor y la devoción; de hecho, se intensifica, ya que apenas logra verse la totalidad”. Byrd no pudo asistir a los funerales de sus padres, y en este disco, a pesar de sus palabras, existe una fuerte sensación de pérdida y lamento en la música, hecho que funciona a todos los niveles.

El disco comienza con la pieza que abre el álbum, “Elijah”, que cuenta con unas maravillosas guitarras swing de Kenny Burrell; además, el himno que supone “The Black Disciple” –compuesta, al igual que la anterior, por Byrd- ayuda a dar forma a esa “totalidad” de la que hablaba. La otra pieza acreditada de Byrd es “Beast Of Burden”, un conmovedor tema de diez minutos en el que todos los músicos tienen su espacio para lucirse con un solo, sobre todo un Herbie Hancock de veintidós años, que poco después se uniría al cuarteto de Miles Davis.

Duke Pearson, quien se encargó de los arreglos de toda la sesión, es el responsable de otros dos temas. “Cristo Redentor” es, de hecho, muy especial: es la pieza que llevó a muchos jóvenes de la década de 1960 amantes del rock a explorar el jazz. Tras dos minutos de música, entra la trompeta de Byrd en el que es uno de los momentos más arrebatadores de jazz.

Este fue el décimo disco que grabó Donaldson Toussaint L’Ouverture Byrd con Blue Note y, de hecho, su más lograda grabación hasta el momento. A New Perspective, un trabajo más coherente que los anteriores, es sencillamente memorable y se sitúa en un nivel superior. Por aquel entonces, Byrd tenía sensación de que el jazz estaba perdiendo el contacto con la cultura negra contemporánea, y este disco fue su intento de solucionarlo. Funcionó

1 - Elijah
2 - Beast Of Burden
3 - Cristo Redentor
4 - The Black Disciple
5 - Chant

Donald Byrd (trompeta), Hank Mobley (saxo tenor), Donald Best (vibráfono), Kenny Burrell (guitarra), Herbie Hancock (piano), Butch Warren (contrabajo), Lex Humphriex (batería), Coro dirigido por Coleridge 

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 12 de Enero de 1963

16 de julio de 2016

Blue Note #27 - Kenny Burrell

Kenny Burrell
Midnight Blue

Siempre he adorado el blues. En mis comienzos en Detroit toqué con grupos que daban mucha importancia al blues. Para esta sesión, quise reunir un grupo que sintiese esta música del mismo modo que yo.
**Kenny Burrell, notas originales, 1963**

Este es el disco perfecto para demostrar que el jazz y el blues son mucho más que “primos hermanos”. De hecho, resulta tentador pensar que B. B. King tenía este disco en mente cuando afirmó lo siguiente: “ El jazz es el hermano mayor del blues. Cuando alguien se dedica a tocar blues como nosotros es como si estuviese en secundaria. Cuando empieza a tocar jazz, es como si entrase en la universidad”. Ya desde la primera canción queda clara la popularidad de este disco cuando se publicó, la cual no ha menguado desde entonces. Rebosa la sofisticación de principios de la década de 1960, como si fuera la banda sonora de un filme de amores truncados ambientada en el Upper West Side de Manhattan. ¡Sencillamente precioso!

Se ha disco de este disco que es el más elegante que lanzó la discográfica, afirmación de la que no se puede disentir. Desde el inicio de “Chittlins Con Carne”, con el énfasis centrado en los lejanos vientos de Turrentine y en las respuestas de la guitarra de Burrell, queda claro que es la melancolía personificada. A excepción de “Mule”, compuesta por Major Holley (cuyo apodo era Mule, “la Mula”), y de “Gee Baby Ain’t I Good To You”, que es un estándar firmado por Andy Razaf y Don Redman, todas las piezas son composiciones originales de Burrell. El momento más íntimo  y personal del disco es su solo de guitarra en “Soul Lament”. Nunca se impone la dulzura con la que toca Turrentine en todo momento, sino que siempre se trata de un elemento que complementa a los demás. Esta fue la primera, y casi única, sesión de Bill English y Major Holley para Blue Note.

De una forma poco habitual, la primera aparición de Burrell como líder en Blue Note tuvo lugar en 1956, con el disco que llevaba el apropiado título de Introducing Kenny Burrell: lo inusual de este hecho es que la mayoría de los músicos solían ejercer como acompañantes antes de dirigir sus propias sesiones. Por aquel entonces sólo contaba veinticuatro años, aunque llevaba tocando desde que era adolescente, período en el que debutó con el grupo de Dizzie Gillespie. Antes de debutar con Blue Note estuvo de gira con el trío de Oscar Peterson –lo que da fe de su talento-, y entre aquella y esta sesión, grabó quince discos, de los cuales seis fueron para Blue Note.

1 - Chitlins Con Carne
2 - Mule
3 - Soul Lament
4 - Midnight Blue
5 - Wavy Gravy
6 - Gee Baby, Ain't I Good To You
7 - Saturday Night Blues
8 - Kenny's Sound
9 - K Twist

Kenny Burrell (guitarra), Stanley Turrentine (saxo tenor), Major Holley, Jr. (contrabajo), Bill English (batería), Ray Barretto (conga)

Rudy Van Gelder Studio, Englewood Cliffs, Nueva Jersey, 8 de Enero de 1963.