
"El ladrón de música" es el título de un adorable libro de Enrique Estrázulas, poeta, narrador, ensayista y dramaturgo uruguayo nacido en Montevideo en 1942.
En él se cuenta las peripecias de un extravagante personaje que realiza toda una odisea en busca de un viejo violín en el cual se puede reproducir una maravilla: la octava nota musical.
Me vino a la memoria porque en la actualidad existimos una incalculable cantidad de extravagantes "ladrones de música", también conocidos como piratas del ciberespacio que, gracias a la generosidad de otros extravagantes personajes del mundo virtual que suben a sus páginas, discos inencontrables o incomprables en muchas latitudes de este bendito mundo, nos hacemos de nuestras "octavas notas musicales".
Somos estigmatizados como delincuentes de algo terrible, robar a los pobres artistas que en teoría dejan de cobrar sus derechos de autor.
Pero, como bien comenta Eduardo Hojman en su sitio El otro lado del espejo, "...son las empresas, muchas de las cuáles, casualmente, también producen los discos vírgenes, los aparatos para escuchar mp3 y los ordenadores, las que «pierden» con las copias ilegales. Todas estas campañas «antipiratería» parecen, más bien, el intento de empresas (que sí actúan como verdaderos piratas) y de algunos gobiernos (que mediante absurdas multas actúan con malicia o con estupidez) de sacar más dinero a la gente, en una cadena interminable de codicia e inmoralidad... Por eso, una multa, ya sea moderada o excesiva, por el intercambio de archivos es una normativa salvaje e inmoral que no defiende la propiedad intelectual, y ni siquiera la propiedad privada, sino la propiedad empresarial, el derecho de las empresas a ganar más dinero, a costa de otros valores sociales como la intimidad, como el derecho a que no espíen en nuestros ordenadores, a que no se nos metan en casa"
El botón de muestra

Algo conocido: El Newport Jazz Festival es un festival de música se celebra cada verano en Newport, Rhode Island,, Estados Unidos. Fue establecido en 1954 por el empresario de jazz George Wein. El Newport Jazz Festival se trasladó a Ciudad de Nueva York en 1972 y también es conocido como el JVC Jazz Festival desde 1984.
La mayoría de los primeros festivales fueron difundidos en la Voice Of America de radio y muchas interpretaciones se han registrado por varias compañías discográficas... otras no...hasta ahora
La Compañía Wolfgang's Vault, con sede en San Francisco, compró los archivos de los festivales de Newport y Bill Sagan, fundador y director ejecutivo de la empresa dice que los archivos incluyen muchas, muchas cintas: de 1000 a 1200 actuaciones individuales, que data por lo menos de 1955, segundo año del festival.
La inversión costó casi 5 millones de dólares, aunque para realizar las transferencias de audio y mezcla de las cintas, ni el señor Sagan ni Chris Shields, de la Red Festival, revelaron la cantidad gastada en la adquisición de los archivos.
El "proyecto" ha estado plagado de cuestiones relacionadas con derechos de autor. Cuando el señor Sagan compró el archivo de “Bill Graham Presents”, hace seis años, hubo una demanda de artistas y sellos discográficos, pero que finalmente fue desestimada.
Ahora, desde el 11 de noviembre pasado, la Wolfgang's Vault ha comenzado a subir al ciberespacio estas maravillas con tres posibilidades: escucharlas gratis "on line" o descargarlas en dos formatos: mp3 a 10 dólares o flac (mejor calidad) a 13 dólares.
Basta con ingresar a
http://www.wolfgangsvault.com/concerts/newport-jazz-catalog/performers.html
y allí elegir.
Ya se han "subido" los siguientes conciertos:
Count Basie & His Orchestra, The Jazz Messengers, Dakota Staton, Thelonious Monk, The Ahmad Jamal Trio, Dizzy Gillespie, The Modern Jazz Quartet, Stan Kenton Orchestra, Jimmy Smith Trio, Maynard Ferguson Orchestra, The Cougarettes, Dorothy Love Coates & The Gospel Harmonettes, The Four Freshmen, Gene Krupa Quartet, George Shearing, Herbie Mann Sextet y Horace Silver Quintet
Y como la oportunidad hace al ladrón (Gracias Hermano Otis), aquí queda el audio del concierto del uno de los más elegantes pianistas de la historia del jazz, Ahmad Jamal.

Ocurrió el 2 de Julio de 1959, el día de su cumpleaños, y estuvo secundado por Israel Crosby en contrabajo y Vernel Fournier en batería.
Los temas, luego de la introducción:
It's You Or No One; Poinciana; There Is No Greater Love; Surrey With The Fringe On Top y, finalmente But Not For Me














