25 de octubre de 2014

History Of Jazz #108 - Wayne Shorter

S - Shorter, Wayne
Infant Eyes
(24 de diciembre, 1964)


Wayne Shorter - Speak No Evil

Speak No Evil está considerado, por la mayoría de la crítica, como el mejor álbum de Wayne Shorter, lo que, naturalmente, lo convierte en uno de los grandes discos de la historia del jazz y, por ende, en uno de los imprescindibles de la década de 1960. 
Se trató del tercer LP que grabó Wayne para el sello Blue Note aunque, al ser registrado en Diciembre de 1964, no se editó hasta el hasta el año siguiente. Significó también una ruptura con su pasado reciente, cuya voz venía siendo comparada fuertemente con la de John Coltrane. Sin embargo, ningún músico rompe completamente con su pasado. Lo que si desterró este disco fue cualquier posible comparación por su singularidad, sus imaginativos recursos, su austeridad y su inimitable liricismo. 

Nos cuenta Gioia:

Shorter, natural de Newark (Nueva Jersey), había estudiado bellas artes hacia el inicio de su adolescencia y no se inició en la música hasta la edad de dieciséis años. La obra de sus años de madurez mantendría la visión singular y la sensibilidad para los sombreados sutiles de un pintor: en efecto, muchas de las mejores piezas de Shorter se pueden describir como poemas musical que evocan panoramas mentales. "Yo estaba pensando en paisajes neblinosos, con flores salvajes y formas extrañas y borrosas", fue la explicación de Shorter al referirse a su magistral grabación Speak No Evil, pero esta descripción podría ser igualmente apropiada para caracterizar muchas de las otras obras del saxofonista. Después de la escuela secundaria, Shorter trabajó durante un año en la fábrica de máquinas de coser Singer, ahorrando el dinero que necesitaba para acudir a la Universidad de Nueva York y estudiar allí música. Mientras estuvo en el ejército, Shorter siguió visitando Manhattan durante sus permisos de fin de semana, y se ganó la amistad de John Coltrane, quien se convertiría en un modelo para el joven músico. Con el tiempo, Shorter desarrollaría una versión sumamente personal del enfoque de Coltrane, usando más espacio y añadiendo una manera de frasear lánguida y poco convencional que era totalmente invención suya. 

Speak No Evil contiene seis composiciones de Shorter en las que se encuentra todo: tiempos fuertes, baladas, blues... su manera elíptica de improvisar y componer  hacen de este disco un trabajo redondo desde todo punto de vista: composiciones magníficas, solos impresionantes, arreglos imperceptibles de tan buenos y una conjunción extraordinaria del quinteto que completaron Freddie Hubbard en trompeta, Herbie Hancock al piano, Ron Carter al contrabajo y Elvin Jones en batería.

Y en cuanto a la lección del tema que sugiere Gioia, la maravillosa balada "Infant Eyes", es por cierto muy apropiada.  En ella  se cristalizan todas las tendencias del jazz de entonces, pero insertas en el tronco común de eso conocido como hard-bop.

1 - Witch Hunt
2 - Fee-Fi-Fo-Fum
3 - Dance Cadaverous
4 - Speak No Evil
* 5 - Infant Eyes *
6 - Wild Flower
7 - Dance Cadaverous (alternate take)

22 de octubre de 2014

History Of Jazz #107 - Branford Marsalis

M - Marsalis, Branford
Just One Of Those Things
(26-28 de enero, 1987)


Branford Marsalis - Renaissance

El impacto de Branford Marsalis en el panorama jazzístico de la década de 1980 tiene un referente especial para buena parte de la crítica: Renaissance, su tercer álbum para el sello Columbia, a través del cual el saxofonista mantuvo un compromiso insuperable con el jazz tradicional, teniendo en cuenta sus proyectos de entonces (su participación en la banda de Sting -fuertemente criticada por su propio hermano Wynton-, la incursión en el campo de la música clásica y un par de apariciones en la escena cinematográfica).

En estos registros producidos por su hermano menor Delfayo, Brandford rinde homenaje a composiciones destacadas del jazz de variadas épocas, traducidas al "post-bop" y construidas a través de un programa de baladas para lo cual se rodeó de un extraordinario grupo de colegas como los pianistas Kenny Kirkland, el contrabajista Bob Hurst y el estelar baterista y compositor Tony Williams.
Solamente en una pista no tocan estos músicos: "The Peacocks", un trío entre Branford en saxo soprano, Herbie Hancock al piano y Buster Williams al contrabajo... 15 minutos intimistas del más puro romanticismo Jarrettiano, registrados en la víspera de 1987.

Algo extraño: la inclusión del clásico de Sonny Rollins "St. Thomas", grabado en vivo por Delfeayo en Redondo Beach, durante el "Concert By The Sea" de 1987, tan sólo con una grabadora de cassette Sony TCD5M y un micrófono genérico... ¿habría que llenar espacio?...

Ted Gioia lo incluyó en la discografía recomendada del libro que nos ocupa en esta serie y por eso... aquí está..

* 1 -  Just One Of Those Things *
2 - Lament
3 - The Peacocks
4 - Love Stone
5 - Citadel
6 - The Wrath (Structured Burnout)
7 - St. Thomas

12 de octubre de 2014

The Gray Boys - Los hombres del Presidente


Milton Aubrey "Brew" Moore nació el 26 de Marzo de 1924 en Indianola, Mississippi y murió el 19 de Agosto de 1973, al caer por unas escaleras, mientras tomaba un descanso en un club de Copenhague.
Allen Eager, nació en Nueva York, el 10 de Enero de 1927, y murió a causa del cáncer en Daytona Beach, Florida, el 13 de Abril de 2003.
Muy pocas enciclopedias especializadas les han dedicado algunos párrafos pero todas coinciden en sus talentos como instrumentistas y poseedores de una "voz interior" destacada y muy personal.
A aquellos interesados, recomiendo dos artículos publicados por Steven A. Cerra en su excelente sitio "Jazz Profiles" dedicados a uno y a otro:

También se igualaron en las poquísimas grabaciones que de ellos quedaron registradas -principalmente como "sidemen"-, y por el apodo de "los chicos blancos", aquellos que intentaron alcanzar las alturas de Lester Young... Brew Moore ya lo había dejado claro: "Cualquiera que no toque como Lester Young está equivocado"... Fue el propio "presidente" quién creó el mote Gray Boys para mencionar a sus acólitos, entre los que se encontraban Allen, Brew y otros tantos como Al Cohn, Stan Getz y Zoot Sims. Sin embargo, fué también Lester quien, impresionado, sentenció: "If you're talking about Gray Boys, Allen Eager can blow"... 

En esa suerte de "encasillamientos", también podrían haber entrado perfectamente en la categoría "hipsters" o "beatniks" al haber sido elegidos como referentes por otra figura icónica -esta vez de la literatura-, como Jack Kerouac que los incluyó en dos de sus célebres novelas: "Los Subterráneos" (en la que Allen Eager era Roger Beloit) y "Angeles de desolación" (en la que Brew Moore era Brue Moore)... a propósito, puede ser que Kerouac fuese el único cronista de Brew en plena actuación cuando en "Angeles de desolación" se despacha:

"Así salimos a emborracharnos y ver la sesión en La Cueva donde Brue Moore sopla en su saxofón tenor, que mantiene pegado a un lado de la boca, las mejillas infladas como una redonda pelota, como Harry James y Dizzie Gillespie, tocando una preciosa y perfecta armonía a cualquier melodía que surja. Apenas presta atención a nadie, bebe su cerveza, se va cargando y los ojos le pesan, pero nunca falla un redoble o una nota, porque lleva la música en el corazón, y en la música ha encontrado ese puro mensaje que dar al mundo. El único problema es que no le comprenden. Por ejemplo: yo estoy aquí sentado, al borde del estrado, justo a los pies de Brue, frente al bar, pero agachada la cabeza sobre mi cerveza, por modestia, naturalmente, pero aun así me doy cuenta de que no le escuchan. Hay rubias y morenas con sus hombres que se dedican a hacer guiños a otros hombres y en la atmósfera va incubándose una lucha. Las guerras estallarán por culpa de los ojos de las mujeres... y la armonía se perderá. Brue toca, casi encima de ellos, "El Nacimiento de los Blues", bajo, sincopado, y cuando le llega el turno de entrar en la melodía, interviene con una idea nueva perfectamente hermosa que anuncia la gloria del mundo futuro, el piano lo subraya con un acorde de comprensión (del rubio Bill), el bendito percusionista con ojos en el cielo va tarareando y mandando ritmos angélicos que mantienen a cada uno ligado a su puesto. Naturalmente, el contrabajo mueve los dedos, el que rasca la cuerda y el otro que se desliza por ellas buscando la clave exacta para el sonido armónico. Claro está que los músicos que allí se encuentran están escuchando, hordas de muchachos de color de oscuros rostros que relucen en la penumbra, el blanco de los ojos muy redondos y sinceros, con una bebida en la mano para poder estar allí y escuchar. Ello augura algo bueno en los hombres que escuchan la verdad de la armonía. Pero Brue debe seguir llevando el mensaje durante varios coros-capítulos, las ideas se le vuelven más cansinas que al principio, cesa en el momento oportuno. Yo no hago más que esto, le doy un golpecito en la punta del zapato, para decirle que ha hecho bien. En los descansos se sienta junto a mí y Gía, sin hablar mucho. Ya lo dirá con su instrumento. Pero aún el gusano-tiempo del cielo devora las entrañas de Brue, como las mías, como las vuestras, es difícil vivir en un mundo donde uno envejece y muere, ¿para qué romper la armonía?"


Pero vayamos a lo nuestro, que es buscar y encontrar las mejores notas biográficas... los discos, que contienen lo mejor de los espíritus que se desean capturar.
Para ello, dos extraordinarias producciones del sello británico Giant Step Records que reúnen sus participaciones más destacadas de las que nos cuentan sus biografías. La serie se tituló "The Gray Boys" y sólo tuvo estos dos volúmenes.

Brew Moore, como líder y acompañando a Claude Thornhill, George Wallington, Machito, Slim Gaillard, Stan Getz, Miles Davis, Kai Winding, Howard McGhee, Charlie Parker y Cal Tjader.
Por su parte Allen Eager, como líder y su participación como elegido por Coleman Hawkins, Red Rodney, Buddy Rich, Barry Ulanov's Metronome All Stars, Tadd Dameron, Stan Getz, Gerry Mulligan, Terry Gibbs, Kenny Clarke y Tony Fruscella.

Si es cierto que el jazz es "el sonido dela sorpresa", aquí encontrarán muchas de ellas...


Allen Eager - An Ace Face
The Gray Boys Vol.1

CD1 
1 - Allen's Alley (aka Wee) 
2 - Rampage 
3 - Vot's Dot 
4 - Booby Hatch 
5 - Symphony Sid's Idea 
6 - Blues 
7 - The Goof And I 
8 - Sweet Georgia Brown 
9 - Daily Double 
10 - Nellie's Nightmare 
11 - All Night All Frantic 
12 - Donald Jay 
13 - Meeskite 
14 - And That's For Sure 
15 - 52nd Street Theme 
16 - Groovin' High 
17 - Good Bait 
18 - Anthropology 
19 - The Tadd Walk 
20 - Dameronia 
21 - Lady Bird

CD2
1 - The Brothers 
2 - Mulligan's Too
3 -  Perdido 
4 - Zootcase 
5 - Muy 
6 - Salt 
7 - I'll Be Seeing You 
8 - Metropolitan Blues 
9 - Raintree Country 
10 - His Master's Voice 
11 - Old Hat 
12 - Blue Serenade 
13 - Let's Play The Blues 
14 - Vogue


Brew Moore - The Kerouac Connection
The Gray Boys Vol.2

CD 1
1 - Blue Brew
2 - Brew Blue
3 - More Brew
4 - No More Brew
5 - God Child
6 - Cubop City (Pts.1 & 2)
7 - Vacilando
8 - Howard's Blues
9 - Cubop City
10 - Four And One Moore
11 - Indianola
12 - How High The Moon
13 - Bop City
14 - Wallington's God Child
15 - Crossing The Channel
16 - Sleepy Bop
17 - Knockout
18 - Igloo
19 - The Mud Bug
20 - Goldrush
21 - Lestorian Mode
22 - Kai's Kid
23 - Broadway

CD 2
1 - Lo-Flame
2 - Fueguetta
3 - Fluid Drive
4 - Maciendo
5 - Donnellon Square
6 - Imagination
7 - Oh Lady Be Good
8 - Wee (Allen's Alley)
9 - Babarabatiri
10 - Tanga
11 - Bernie's Tune
12 - Perdido
13 - Fools Rush In
14 - Rotation
15 - Lover Come Back To Me
16 - Will You Still Be Mine
17 - Blues From Havana
18 - Pat's Patch

4 de octubre de 2014

History Of Jazz #106 - Jan Garbarek

G - Garbarek, Jan
Folk Song
(noviembre, 1979)


Jan Garbarek - Folk Songs

En su análisis de las fusiones ocurridas en la historia del jazz, nos enseña Gioia:

Una de ellas, representada por una mezcla de jazz y música clásica, surgió como un movimiento importante durante la década de 1970. El sello discográfico ECM, fundado en 1969 por el productor alemán Manfred Eicher desempeñaría un papel crucial en la promoción de este enfoque nuevo y, a veces, polémico. Es verdad que había habido muchas fusiones anteriores del jazz y la música clásica -desde Gershwin hasta el third steam-, pero ninguna había sido de tanta influencia y de tan largo alcance en sus consecuencias. Mientras que la mayoría de estos primeros intentos habían dado énfasis a los aspectos compositivos y formalistas de la música, los artistas de ECM mantenían un compromiso con la primacía de improvisación. En realidad, no buscaban nada menos que ampliar las técnicas de improvisación para incluir todo el vocabulario de la música compuesta. En lugar de los sonidos convencionales del jazz general -síncopas, notas de blues, sustituciones II/IV-, se podía encontrar toda una colección de otros recursos: zumbidos, ostinatos, acompañamientos improvisados, armonías impresionistas, melodías schubertianas, brillantes arpegios, ritmos ondulantes, interludios rapsódicos, prístinos ejercicios polifónicos y destempladas explosiones sonoras. 
De hecho, ECM sería el primer sello de jazz importante que confió en gran medida en talentos no es estadounidenses como Jan Garbarek, el protagonista de la presente entrada.

Jan Garbarek, nacido en Mysen, Noruega, el 4 de Marzo de 1947, saxofonista soprano influido por la escucha de John Coltrane, aprendió a tocar el saxofón de forma autodidacta. En 1962 ganó un concurso de aficionados, que le sirvió para iniciarse como profesional y organizar sus primeros grupos como líder. A finales de 1960 figuró en la orquesta de George Russell, que en aquella época estaba radicada en Escandinavia, y registró su primer disco como líder en 1969, compartido con su compatriota, el guitarrista Terje Rypdal. Al año siguiente, Manfred Eicher fichó a Garbarek, para ECM (iniciales de Electronic and Creative Music), convirtiéndose en el músico preferido de Eicher, al que cuidará como a un hijo, proporcionándole todos los medios a su alcance. 
Se puede calificar el estilo d Garbarek su estilo como post-free estilizado "a la europea". El sonido de su saxo es claro y melancólico. Sin embargo, su trabajo trasciende el circuito meramente jazzístico y se enzarza con música de tradición hindú, música de cámara contemporánea e incluso música sacra del renacimiento.
El sonsonete que Garbarek ha extraído siempre de sus instrumentos (el tenor, las flautas y otros, además del soprano curvo), se fue decantando cada vez más hacia una música, no ya absolutamente privada de cualquier tipo de reminiscencia jazzística, sino simplemente basada en melodías tradicionales, tanto de los países escandinavos como de la India.

En Folk Songs, una de las mejores grabaciones de ECM, Garbarek es acompañado por el contrabajista Charlie Haden y Egberto Gismonti en guitarra y el piano. En ella, el trío alcanza una sublime atmósfera que cruza al jazz con la "world music"


* 1 - Folk Song *
2 - Bôdas De Prata
3 - Cego Aderaldo
4 - Veien
5 - Equilbrista
6 - For Turiya

21 de septiembre de 2014

History Of Jazz #105 - Bobby McFerrin

M - McFerrin, Bobby 
Peace
(1982)


Bobby McFerrin - Bobby McFerrin

Robert Keith "Bobby" McFerrin, Jr. nació Manhattan, Nueva York, el 11 de Marzo de 1950, en el seno de una familia muy relacionada con el mundo de la música, pues era hijo de cantantes de ópera (Robert McFerrin y Sarah McFerrin, soprano, que enseñó canto en Fullerton College). Ellos le introdujeron desde que era muy niño en el mundo de la música clásica.
A los seis años inició sus estudios de piano, que alternó con estudios de clarinete (hasta los doce), teoría musical y flauta en la Juilliard School. A su vez, entre los diez y los doce años formó parte de la coral de una iglesia, donde interpretó música clásica y gospel. Trabajó después como pianista y pianista-cantante en California y Nueva Orleans, y allí formó también su primer grupo: Bobby Mac Jazz Quartet.
En los años 1976 -1977, su vinculación con el canto fue total, aunque realizó algunos trabajos esporádicos como pianista para los Shipstad & Johnson Ice Follies, a la vez que continuaba sus estudios de canto en la Sacramento State University y en el College de Norwalk. Su progresión continuó en 1978, cuando pasó a integrar el Astral Project, en Nueva Orleans, y un año más tarde, en 1979, formó dúo con el cantante Jon Hendricks, en Nueva York, con quien luego volvió a colaborar en multitud de ocasiones y que llegó a participar en sus discos. El año 1977 fue, por tanto, el año de presentación del joven McFerrin como solista.

En 1980 comenzó el despegue profesional de McFerrin: trabajó con Pharoah Sanders, con Wayne Shorter, y participó en el Playboy Festival de Hollywood. Al año siguiente triunfó en el conocidísimo Festival de Newport (Nueva York); pero fue su colaboración con el famoso guitarrista George Benson y su All Star lo que le dio la fama definitiva. Participó en el festival The Young Lions, y en el New York-Kool Jazz de 1982. En 1983 inició su colaboración en Nueva Orleans con Tony Dagradi, además de dirigir su propio trío en la ciudad de San Francisco. Fue a raíz de esta experiencia cuando decidió actuar y grabar en solitario. Algo, por otro lado, que no ha dejado de hacer hasta la actualidad. Simultaneó sus actuaciones en solitario a partir de entonces con la enseñanza, y dirigió algunos talleres de música vocal en universidades de Estados Unidos. Toda esta experiencia le valió para ejercer luego de profesor de improvisación vocal.

Además de su experiencia en solitario, McFerrin colaboró a partir de 1984 -tanto en grabaciones como actuando en vivo- con Chico Freeman, Glover Washinton Jr., la VSOP de Herbie Hancock o Manhattan Transfer. En 1986 participó, además, en la banda sonora de Round Midnight –con el tema del mismo título-, película dirigida por el francés Bertrand Tavernier y en la que participó también Dexter Gordon. En sus discos, no obstante, las colaboraciones han sido múltiples: Victor Feldman, Jon Hendricks, Wayne Shorter, Herbie Hancock o Robin Williams.

El estilo de McFerrin, inconfundible a la vez que insólito en la historia del jazz, le ha convertido en una de las voces masculinas más relevantes del siglo XX. Su extensa tesitura (en torno a las siete octavas), así como lo plural de su timbre sonoro, lo ha proclamado voz privilegiada y sin parangón. Técnicamente se trata de una voz melodiosa y cálida, de afinación sorprendente y capaz de una tremenda variedad de tonos. Además, hay que hacer hincapié en los motivos contrapuntísticos que agrega a sus largas improvisaciones, aprendidos seguramente del contrapunto usado por J.S.Bach. Precisamente, el saber ejecutar estos sonidos extremos de manera simultánea –ritmo y melodía ensamblados de forma magistral- es lo que le ha otorgado a este cantante una versatilidad impensable, con independencia de cuál sea su estilo interpretativo. 

Nos cuenta Gioia:
Bobby McFerrin, uno de los artistas de jazz de más talento que aparecieron en la década de 1980, es difícil de catalogar. Mientras otros de su generación buscaron la recreación de estilos anteriores, McFerrin siguió proyectos sui generis, desde conciertos de solo vocal hasta imitación de metales 
para dirigir orquestas sinfónicas (escúchese, por ejemplo, su inusual imitación de la trompeta en "Peace" el exquisito tema elegido por Gioia para sugerirlo en el libro que nos ocupa). 
Su entonación, registro y técnica improvisatoria rápidamente obtuvieron críticas sumamente favorables, pero su presencia en el escenario pronto demostró ser tan fuerte como sus cuerdas vocales.
Con el tiempo, McFerrin sorprendía y a veces irritaba a los oyentes -aunque gustaba a otros- con los impredecibles zigzags que iba tomando su carrera. Logró un tremendo éxito con su "Don't Worry, Be Happy", influido por el reggae -aunque sospecho que pocos de los radioyentes que escuchaban las listas de éxitos se dieran cuenta de que era una faceta de un ambicioso proyecto en el que todas las "partituras" eran mezclas con la voz de McFerrin-. Pero Bobby dio muestras de muy poco interés en capitalizar su creciente renombre, escogiendo tomarse un tiempo sabático justo en el momento en el que habría podido llenar salas de conciertos y ser número uno en las listas de éxitos con sus siguientes temas. Su obra en general, a medida que iba evolucionando, demostró una tendencia a estar fuera de toda escuela o tradición. Por esta razón, es a menudo rechazado en discusiones sobre las diversas tendencias y estilos en el mundo del jazz.
Pero su curiosidad casi infantil por las posibilidades del sonido y su negativa a ser capturado en los clichés de otra época estaría muy bien que fueran imitados por otros músicos prometedores. 

Sin dudas que este disco, el que marcó su debut como líder, no es para nada representativo de la extraordinaria carrera que siguió a continuación. Sin embargo sirve como muestra de que todo gran camino tiene un primer paso.

Lado 1
1 - Dance With Me
2 - Feline
3 - You've Really Got A Hold On Me
4 - Moondance
5 - All Feets Can Dance

Lado 2
6 - Sightless Bird
* 7 - Peace *
8 - Jubilee
9 - Hallucinations
10 - Chicken