21 de noviembre de 2009

La octava nota



"El ladrón de música" es el título de un adorable libro de Enrique Estrázulas, poeta, narrador, ensayista y dramaturgo uruguayo nacido en Montevideo en 1942.
En él se cuenta las peripecias de un extravagante personaje que realiza toda una odisea en busca de un viejo violín en el cual se puede reproducir una maravilla: la octava nota musical.
Me vino a la memoria porque en la actualidad existimos una incalculable cantidad de extravagantes "ladrones de música", también conocidos como piratas del ciberespacio que, gracias a la generosidad de otros extravagantes personajes del mundo virtual que suben a sus páginas, discos inencontrables o incomprables en muchas latitudes de este bendito mundo, nos hacemos de nuestras "octavas notas musicales".
Somos estigmatizados como delincuentes de algo terrible, robar a los pobres artistas que en teoría dejan de cobrar sus derechos de autor.
Pero, como bien comenta Eduardo Hojman en su sitio El otro lado del espejo, "...son las empresas, muchas de las cuáles, casualmente, también producen los discos vírgenes, los aparatos para escuchar mp3 y los ordenadores, las que «pierden» con las copias ilegales. Todas estas campañas «antipiratería» parecen, más bien, el intento de empresas (que sí actúan como verdaderos piratas) y de algunos gobiernos (que mediante absurdas multas actúan con malicia o con estupidez) de sacar más dinero a la gente, en una cadena interminable de codicia e inmoralidad... Por eso, una multa, ya sea moderada o excesiva, por el intercambio de archivos es una normativa salvaje e inmoral que no defiende la propiedad intelectual, y ni siquiera la propiedad privada, sino la propiedad empresarial, el derecho de las empresas a ganar más dinero, a costa de otros valores sociales como la intimidad, como el derecho a que no espíen en nuestros ordenadores, a que no se nos metan en casa"

El botón de muestra



Algo conocido: El Newport Jazz Festival es un festival de música se celebra cada verano en Newport, Rhode Island,, Estados Unidos. Fue establecido en 1954 por el empresario de jazz George Wein. El Newport Jazz Festival se trasladó a Ciudad de Nueva York en 1972 y también es conocido como el JVC Jazz Festival desde 1984.
La mayoría de los primeros festivales fueron difundidos en la Voice Of America de radio y muchas interpretaciones se han registrado por varias compañías discográficas... otras no...hasta ahora
La Compañía Wolfgang's Vault, con sede en San Francisco, compró los archivos de los festivales de Newport y Bill Sagan, fundador y director ejecutivo de la empresa dice que los archivos incluyen muchas, muchas cintas: de 1000 a 1200 actuaciones individuales, que data por lo menos de 1955, segundo año del festival.
La inversión costó casi 5 millones de dólares, aunque para realizar las transferencias de audio y mezcla de las cintas, ni el señor Sagan ni Chris Shields, de la Red Festival, revelaron la cantidad gastada en la adquisición de los archivos.
El "proyecto" ha estado plagado de cuestiones relacionadas con derechos de autor. Cuando el señor Sagan compró el archivo de “Bill Graham Presents”, hace seis años, hubo una demanda de artistas y sellos discográficos, pero que finalmente fue desestimada.
Ahora, desde el 11 de noviembre pasado, la Wolfgang's Vault ha comenzado a subir al ciberespacio estas maravillas con tres posibilidades: escucharlas gratis "on line" o descargarlas en dos formatos: mp3 a 10 dólares o flac (mejor calidad) a 13 dólares.
Basta con ingresar a
http://www.wolfgangsvault.com/concerts/newport-jazz-catalog/performers.html
y allí elegir.
Ya se han "subido" los siguientes conciertos:
Count Basie & His Orchestra, The Jazz Messengers, Dakota Staton, Thelonious Monk, The Ahmad Jamal Trio, Dizzy Gillespie, The Modern Jazz Quartet, Stan Kenton Orchestra, Jimmy Smith Trio, Maynard Ferguson Orchestra, The Cougarettes, Dorothy Love Coates & The Gospel Harmonettes, The Four Freshmen, Gene Krupa Quartet, George Shearing, Herbie Mann Sextet y Horace Silver Quintet

Y como la oportunidad hace al ladrón (Gracias Hermano Otis), aquí queda el audio del concierto del uno de los más elegantes pianistas de la historia del jazz, Ahmad Jamal.



Ocurrió el 2 de Julio de 1959, el día de su cumpleaños, y estuvo secundado por Israel Crosby en contrabajo y Vernel Fournier en batería.
Los temas, luego de la introducción:
It's You Or No One; Poinciana; There Is No Greater Love; Surrey With The Fringe On Top y, finalmente But Not For Me

Feliz Cumpleaños, Mr. Bean!



Coleman Randolph Hawkins (St. Joseph, 21 de Noviembre de 1904 - New York, 19 de Mayo de 1969), Papá del saxo tenor.
Después de su "Cuerpo y Alma" (1939), algo cambió para siempre en el jazz.
Salud, maestro...


El Blues y sus verdades



Oliver Nelson nació el 4 de junio de 1932 en San Luis (Missouri), en un entorno altamente influenciado por la música: su hermano era saxofonista y había tocado con Cootie Williams en los años 40, y su hermana cantaba y tocaba el piano. Nelson empezó sus estudios de piano a los de seis años, y los de saxo a los once años. Desde 1947, colaboró en diferentes bandas “de territorio” en San Luis, para, en 1950, pasar a formar parte durante un año de la Big Band de Louis Jordan, donde se encargaba de los arreglos y tocaba el saxo alto.
Tras realizar el servicio militar en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, volvió a Missouri y se dedicó al estudio de solfeo, composición y teoría musical en las Universidades de Washington y Lincoln, graduándose en 1958.
Tras la graduación, Nelson se trasladó a Nueva York, donde tocó con Erskine Hawkins y Wild Bill Davis, mientras trabajaba de arreglista en el Teatro Apollo de Harlem. También colaboró con la Louie Bellson Band en la Costa Oeste, y en ese mismo año empezó a grabar discos con grupos pequeños. Desde 1960 a 1961 tocó el saxo tenor con Quincy Jones, tanto en su gira americana como europea.

Después de seis álbumes como líder entre 1959 y 1961 (en los que contó con la colaboración de músicos de la talla de Kenny Dorham, Johnny Hammond Smith, Eric Dolphy, Roy Haynes, King Curtis y Jimmy Forrest) llegó su gran éxito al grabar el disco que le encumbró a la cima del jazz: "The Blues and the Abstract Truth” Para el sello Impulse!, que contiene la conocida "Stolen Moments". Este álbum le dio fama como compositor y músico, y son de esos que quedan registrados a fuego en la memoria.
Este, en particular, se me ha quedado fijado por dos razones:

Una: gracias a él conocí a un gran amigo, Manuel (hoy residente ilegal en Estados unidos). Lo escuchamos tantas veces que los surcos del vinilo prácticamente desaparecieron. La verdad (abstracta o no) fue cruel con él y nuestra cercanía: vendió su flauta (y otras pertenencias) y emigró. Nunca más lo vi. En un homenaje algo masoquista, dejé de escuchar "Stolen Moments" por muchos años. No sonó igual nunca más sin él y su instrumento siguiendo nota a nota el solo de Eric Dolphy.

Dos: el título ese de "El blues y la verdad abstracta" me llevaron (y me llevan aún) a buscar un significado más profundo que el simple título para un álbum.
En el libro El sello que Coltrane Impulsó. Impulse Records: la historia, su autor, Ashley Kahn, comenta que otra particularidad del sello impulse eran esos títulos , que siempre tenían algo de "aguda definición", sofisticada y poética que a la vez mostraban un orgullo subyacente por el género.
No me fue suficiente...
La búsqueda me llevó por sitios teológicos y filósofos: De Descartes a Platón, De Ortega Y Gasset a Nietzsche, De Martín Heidegger a Julián Marías... Quizá algo más aprendí pero del título...nada.
El productor del disco Creed Taylor, que se sentía atraído por un aspecto inusual de la personalidad del saxofonista, dijo: "El título fue mío… Si el blues es una verdad, ¿por qué no añadir entonces "la verdad abstracta"? El artículo "el" estaba supuestamente allí: "El Blues". Era como si, y perdón por la expresión, nuestros hermanos blancos hubieran dejado caer el artículo "el". Una vez más, la idea funcionó".

Lo que más me sedujo fue algo de un tal a Antonio, en una página perdida de internet: "La verdad abstracta no tiene valor a menos que se encarne en los seres humanos que la representan, probando su disposición a morir por ella"
No se si Oliver Nelson con su saxo alto estuvo dispuesto a morir por esa verdad, pero a muchos, su espíritu plasmado en el disco "nos mató" para siempre.
El álbum es una exploración de la atmósfera y la estructura del blues. En este sentido, aunque no es jazz modal, puede ser visto como una continuación de la tendencia hacia una mayor simplicidad armónica y la sutileza que desarrolló Miles Davis en su “Kind Of Blue” de 1959.
Fue grabado en Febrero de 1961 y cuenta con un cartel de músicos notables: Freddie Hubbard en trompeta, Eric Dolphy en saxo alto y flauta (su última aparición en un álbum de Nelson a raíz de una serie de colaboraciones registradas para el Prestige), George Barrow en saxo barítono, Bill Evans en piano (su única aparición con Nelson), Paul Chambers en contrabajo y Roy Haynes en batería.

Tuvo dos carátulas. La que más me gusta:



La otra:



Los temas:
1 - Stolen Moments
2 - Hoe-Down
3 - Cascades
4 - Yearnin
5 - Butch y Butch
6 - Teenie's Blues

La música:

14 de noviembre de 2009

Cuando el rock venía marchando (II)



Thelonious Sphere Monk nació en Rocky Mount, Carolina del Norte, y vivió entre el 10 de octubre de 1917 y el 17 de febrero de 1982.
Su estilo interpretativo y compositivo, formado plenamente en 1947, apenas varió en los 25 años siguientes. Pianista fundador del bebop, tocó también bajo el influjo del hard bop y de la jazz modal. Es conocido por su estilo único de improvisación, así como por haber compuesto varios temas clásicos del repertorio jazzístico, destacando "'Round Midnight", "Straight No Chaser", "52nd Street Theme" y "Blue Monk".

Durante la década de 1960, Monk obtuvo notables éxitos con álbumes como "Criss Cross", "Monk's Dream", "It's Monk Time", "Straight No Chaser", y el fantástico "Underground" -registrado entre el 14 y el 21 de diciembre de 1967-, con Charlie Rouse en saxo tenor, Larry Gales en contrabajo, Ben Riley en batería y el maestro del vocalese Jon Hendricks interviniendo en el corte "In Walked Bud".
En el estudio de grabación había otra personita, su hija Barbara y fue motivo para dos de los títulos: por su apodo Boo Boo, papá Monk compuso "Boo Boo´s Birthday", y por el nombre de la escuela a la que asistía, surgió el título de "Green Chimneys".
Pero eran los finales de los '60 y la compañía Columbia/CBS Records estaba dejando de dar prioridad a los músicos de jazz y comenzando a orientarse hacia la audiencia del rock.
Monk no sólo debió afrontar este desinterés de la grabadora sino también el comienzo del deterioro de su salud.
"Underground" fue su anteúltimo trabajo de estudio y un reconocimiento a la joven subcultura rockera que venía floreciendo y el último presentando al cuarteto que lo acompañara durante toda la década.
El arte de portada (John Berg y Richard Mant del Horn Grinner Studios) se llevó el Grammy del año y muestra a Thelonious como un revolucionario dispuesto a resistir, con el piano como un arma más, enclaustrado en el sótano de su apartamento con imágenes sugerentes. Preparado para una guerra contra la incomprensión, rodeado de suficientes alimentos e íconos propios de los miembros de la resistencia francesa de la Segunda Guerra, incluyendo un coronel nazi secuestrado.
Disco emblemático de audiencia obligada…



1 - Thelonious
2 - Ugly Beauty
3 - Raise Four
4 - Boo Boo's Birthday
5 - Easy Street
6 - Green Chimneys
7 - In Walked Bud

Cuando el rock venía marchando (I)



Charles Mingus nació el 22 de abril de 1922 en Nogales, Arizona, sin embargo se crió en el área de Watts, en Los Ángeles, California. Su familia tenía antecedentes suecos y afroamericanos por parte de sus abuelos paternos, y nacionalidades chinas y británicas por parte de sus abuelos maternos. A pesar de esto, creció en un entorno familiar estricto y discriminatorio.
Estudió el trombón en un principio, pero dada la incompetencia de su profesor, desvió su atención hacia el chelo. Un amigo suyo, conocedor de las ideas antirracistas de Mingus, le advirtió que estaba ensayando con un instrumento más propio de blancos que de negros lo que hizo que se dedicara al estudio del contrabajo.
Escribió, en 1972, siete años antes de morir, su autobiografía, "Beneath The Underdog" ("Menos Que Un Perro"), obra muy interesante, no sólo porque ayuda a comprender al músico, sino que, además, describe muy bien el ambiente que había cuando él vivió, y critica la sociedad racista que a él le tocó vivir.
Una enfermedad degenerativa muscular acabó con su vida en 1979; sus cenizas se esparcieron en el río Ganges.

Como sostiene Nat Hentoff, el jazz es, en un sentido fundamental, una historia de individualistas intransigentes.
Charles Mingus fue, quizás, quién más caro pago esa rebeldía.
Cuando en la década de 1960 el rock comenzaba a invadir la escena musical por todos los costados, Mingus alcanzó su punto más bajo.
Rara vez aparecía en público y durante el día se lo veía vagando, extrañamente apagado y abstraído. Para colmo, su casa había sido robada cuatro veces. Afortunadamente, le dejaron el Steinway y los bajos.
No obstante su decaimiento, seguía hablando de proyectos.
Uno de ellos fué el el incomparable "Let My Children Hear Music" grabado entre el 23 de setiembre y el 18 de noviembre de 1971.
Cuando Hentoff le preguntó el porqué del título, Charles contestó:
"El rock está por todos lados. Mucho de los que los chicos oyen es ruido. El rock es muy limitado en cuanto a lo que expresa, y en la forma en que lo expresa... lo poco que tiene para decir. Pero los chicos son capaces e oír más, mucho más".
Refiriéndose al disco, Mingus agradeció productor Teo Macero por "sus incansables esfuerzos en producir el mejor álbum que he hecho". Desde su lecho de muerte en México en 1979, envió un mensaje a Sy Johnson (que fue responsable de muchos de los arreglos del disco), diciendo que "Let My Children Hear Music" fue el disco que más le gustó de su carrera.
No hay palabras suficientes para recomendar como se merece este disco.
Advertencia para sensibilidades especiales: en algunos pasajes puede que se te caigan algunas lágrimas


Charles Mingus en contrabajo, Charles McPherson en saxo alto, James Moody y Bobby Jones en saxos tenores, Snooky Young, Lonnie Hillyer y Joe Wilder en trompetas, Julius Watkins en corno francés, Charles McCracken en cello, Sir Roland Hanna en piano, Hubet Laws en flauta, Dannie Richmond en batería... y muchos más
(Créditos completos en: http://www.allmusic.com/cg/amg.dll?p=amg&sql=10:axfexqwgldte~T2)

1 - The Shoes of the Fisherman's Wife Are Some Jive Ass Slippers
2 - Adagio Ma Non Troppo
3 - Don't Be Afraid, the Clown's Afraid Too
4 - Taurus in the Arena of Life
5 - Hobo Ho
6 - The Chill of Death
7 - The I of Hurricane Sue

11 de noviembre de 2009

Jazmines y Noviembres...



Un blues en mi vida. Y la memoria que repite un nombre: Ignacio...

Siete décadas de "esa" nota blue



Blue Note Records, cumplió 70 años.
Son setenta abriles de buen hacer y buen jazz, que el sello norteamericano celebra con variadas publicaciones, entre discos y libros.

Fundada en enero de 1939 por Alfred Lion y Francis Wolf y relanzada hace 25 años por el actual presidente Bruce Lundvall, tomó su nombre de la característica nota "azul" del blues y el jazz y ahora pertenece al Grupo EMI. Aunque siempre ha estado vinculada al jazz, también forman parte de su sello grandes nombres del blues, el soul y el gospel.
La Segunda Guerra Mundial interrumpe durante los comienzos del sello, que vuelve con fuerza a mediados de los años 40, con una panorama jazzístico muy diferente, y los reyes del momento se llamaban Duke Ellington y Count Basie, y su palacio el Cotton Club. Pero también surgieron con fuerza voces femeninas como las de Billie Holiday, Dinah Washinton y Betty Carter, madres musicales de otras de hoy en día como Norah Jones, Patricia Barber y la mexicana Lila Downs, u otras anteriores como Cassandra Wilson y Dianne Reeves, las reinas de los 80.
"Blue Note" es jazz y el jazz, como decía García Lorca, es una de las "únicas cosas que Estados Unidos ha dado al mundo junto a los rascacielos y los cócteles"; un género que realmente nadie sabe como describir, tal y como comentaba Louis Armstrong: "Hombre!, si tienes que preguntar qué es el jazz, nunca lo vas a saber."
Lo que sí parece que está claro es que "la vida se parece mucho al jazz... mejora cuando improvisas", razonaba George Gershwin.

En dos discos compactos titulados "Essential Blue Note", se recogen temas emblemáticos de 38 artistas, en un abanico de lo más variado que va desde Miles Davis a Norah Jones, de Us3 a John Coltrane, de Lila Downs a Duke Ellington, o de Keren Ann a Billie Holiday.
Pero en palabras del propio Bruce Lundvall, que se recogen en el libro, Blue Note son los artistas, ya que ellos "sacan adelante este negocio, y cuando aparecen artistas originales el negocio echa a andar, no hay duda acerca de esto. No somos más que gente corriente del negocio, del tipo de los que llevan las compañías y trabajan en los sellos... así que tienes que elegir los artistas adecuados. Y creo que de esos tenemos un montón."

Por su parte, la editorial Jazz Prezzo reeditó "The Blue Note Years: The Photography of Francis Wolf and Jimmy Katz".
El volumen contiene una colección de imágenes, muchas de ellas inéditas, que en palabras de sus editores constituyen “un recorrido por la historia del jazz moderno”. El libro incluye dos cedés con temas relacionados con las fotografías -muchas de ellas fueron tomadas en sesiones de grabación que pasaron a la historia del jazz como discos legendarios- y artículos firmados por personajes relevantes de la historia de "Blue Note", como el productor Michael Cuscuna, el ingeniero de sonido Rudy Van Gelder o el propio Bruce Lundvall, actual presidente de la compañía.

Otro registro editado recientemente para conmemorar este 70º aniversario de su fundación, es el doble cd del grupo "The Blue Note 7", grabado entre el 27 y el 28 de mayo de 2008. En él, un combo de 'all-stars' integrado por el trompetista Nicholas Payton, los saxofonistas Ravi Coltrane y Steve Wilson (que también ejerce de flautista), el guitarrista Peter Bernstein, el pianista Bill Charlap, el contrabajista Peter Washington y el batería Lewis Nash se enfrentaron a una gran dificultad: sin ánimo de comparaciones, recrearon en un cd, los mismos temas que aparecen en el restante de la edición y que recoge siete perlas del catálogo histórico:“Mosaic” (de 1961 y aparecida en el disco del mismo título de Art Blakey and the Jazz Messengers de 1961), “Inner Urge” (de 1964, del disco homónimo de Joe Henderson), “Search for Peace” (The Real McCoy, McCoy Tyner, 1967), “Little B’s Poem” (Components, Bobby Hutcherson, 1965), “Criss Cross” (Genius of Modern Music, Volume Two, Thelonious Monk, 1951), “Dolphin Dance” (Maiden Voyage, Herbie Hancock, 1965), “Idle Moments” (de Duke Pearson, incluido en el disco homónimo de Grant Green, 1963) y “The Outlaw” (The Outlaw, Horace Silver, 1958).



Aquí quedan dos ejemplos (cuatro temas):
"Mosaico": el original de Art Blakey del 2 de Octubre de 1961 (Freddie Hubbard en trompeta, Curtis Fuller en trombón, Wayne Shorter en saxo tenor, Cedar Walton en piano, Jymie Merrit, en contrabajo y Art en batería) y el reciente de los Blue Note 7.
"Idle moments": el original de Grant Greeen (Joe Henderson en saxo tenor, Bobby Hutcherson en vibráfono, Grant en guitarra, Duke Pearson en piano, Bob Cranshaw en contrabajo y Al Harewood en batería) y el de los Blue Note 7.
Como se dice por aquellas latitudes... enjoy!